viernes, 13 de julio de 2012

Collarada, desde la Trapa

Seguimos tachando dosmiles en los Pirineos. Y tachamos aquellos a los que tenemos ganas, y entre ellos no podía faltar el Collarada. ¿Por qué le tenemos ganas? Supongo que, como a tantas otras cumbres, porque destaca. Es un monte relativamente aislado y mires desde donde mires su cumbre redondeada y blanca (a veces incluso parece nevada) nos sirve de referencia, si además a eso le sumas su altura (2.886 m) ya tenemos dos excusas, no necesitamos más, de hecho, con una nos habría valido.

El Collarada, visto desde la ruta...

...e impresionante visto desde la Pala de Ip

Recorrido:Refugio de la Trapa- Collarada (2.886 m)- Refugio de la Trapa
Fecha: 01-07-2012
Montañeros: 2
Distancia (Ida y vuelta): 7,9 km
Desnivel (positivo): 1.170 m
Duración (ida y vuelta): 4 h 45 min (no incluye la duración del recorrido en 4x4)
Dificultad: Fácil. Trepada sin dificultad en los accesos a la cumbre.
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3031024 

El camino al Collarada, subas de Villanúa o por el embalse de Ip presenta ese desnivel de los montes importantes, mucho desnivel para un domingo en el que queremos volver pronto a casa (el lunes hay que trabajar y además, la selección juega la final). Así que hacemos trampa, y nos aprovechamos del servicio de 4x4, por supuesto de pago, que ha puesto el Ayto. de Villanúa (info en www.villanua.net) y que tras 45 minutos de traqueteos por una pista en bastante mal estado nos deja a eso de las 8:15 de la mañana a unos 1700 m de altitud, al lado del refugio de la Trapa.

Aquí nos deja el 4x4, junto al Camino Viejo que sube desde Villanúa

Somos los únicos en el 4x4 y el conductor nos debe de ver algo perdidos, así que cuando nos bajamos nos pregunta, todo amabilidad, si sabemos el camino. Llevo el topopirineos en el GPS y del camino sabemos que es “noreste todo para arriba” pero cualquier indicación siempre es bienvenida, que generalmente lo que cuesta es iniciar el camino y muchas veces la liamos nada más empezar a andar. Y reconozco que las indicaciones nos vinieron muy bien.

El sendero comienza justo al lado del refugio, hay un cartel indicador y marcas amarillas y blancas de PR. A los pocos metros unos hitos nos obligan a salirnos del camino, muy marcado, (según el conductor aquí la gente se lía y sigue para delante), y a fijarnos que las abundantes marcas de PR también lo abandonan entre unos pinos y luego cruzando un prado hacia un achar, paso por un corte, en la pared caliza prácticamente en la vertical del refugio.

Visto desde fuera de la ruta, el refugio de la Trapa y el achar en la muralla caliza

Señalización junto al refugio

Las marcas de PR se van elevando directas hacia el achar, primero lo abordan por nuestra izquierda y luego, en una serie de pasos asegurados con cadena, el camino va ascendiendo hacia la derecha para salir a un prado.

Ya casi estamos en el achar. El sendero va primero hacia la izquierda para cruzar a media altura hacia la canal de la derecha.


Subiendo. La cadena y las marcas de PR nos indican el camino

En el prado las marcas de PR desaparecen, pero aparece el  Collarada y la subida será directa. Seguimos de frente por el prado, atravesamos una pequeña depresión entre rocas calizas, y comenzamos a subir por prado. A nuestra derecha, algo alejado, se ve un refugio pero no nos acercamos ya que nos aleja del objetivo.

Acabamos de salir al prado y ya tenemos a la vista el Collarada

La pendiente, a veces llevadera a veces no, nos va a acompañar ya hasta la cima. Este es un monte sin descansos y en un buen día de verano y calor tiene que ser mortal, nosotros tuvimos suerte y algunas nubes nos protegieron del sol en la subida y se retiraron para dejarnos sacar buenas fotos en la bajada.
En esta zona no vemos hitos, pero vamos buscando una depresión en el prado, justo en línea con la cima, paralela a ella se intuye una manguera que baja. Al principio atacamos directos la cuesta, pero poco a poco vamos metiendo zigzags y al final, cuando el prado toma una mayor pendiente, nos vamos hacia nuestra derecha para volver luego hacia la izquierda, marcando una gran zeta.

La depresión, rastro de algún arroyo, y el Collarada nos marcan la dirección a seguir

Cuando el prado empieza a desaparecer y la pendiente nos ofrece un falso llano volvemos a encontrar hitos. Yo diría que vienen del refugio que hemos visto antes. Los seguimos y nos van llevando hacia lo que parece el inicio de un arroyo seco marcado en la caliza y una pequeña pared caliza con una cueva al fondo.

Nos acercamos al cauce seco. Los hitos van de izquierda a derecha y lo cruzan.

Cruzamos el cauce seco y salvamos esa pequeña pared por la ladera herbosa de su derecha (hitos y rastro de senda en la hierba). Pasamos una zona con un par de pequeños escalones calizos donde alternamos prado y roca y, al llegar a una pequeña explanada, aparece ante nosotros la pala definitiva que nos dejará bajo la cima.

Buscando el paso entre la caliza...

...para enfrentarnos a la pala que nos dejará junto a la muralla.

Un grupo de unos 15 franceses (lo de franceses lo sabremos después, pero por el tipo de grupo casi se podía intuir de lejos) sube en zigzags por la pala. Los seguimos ya que van por los mismos hitos que llevamos nosotros.

Subiendo en zigzag hacia el Collarada. Aquí el terreno no está tan mal.

Nuestra idea era ganar altura y luego ir ascendiendo en diagonal hacia la amplia canal que se abre en la pared caliza que supone el último escollo antes de la cima.  De hecho vemos rastros de senda que se van a nuestra izquierda, pero el más rápido del otro grupo se ha sentado bajo una gran placa caliza blanca y el sendero nos conduce hasta él. El acceso hasta la canal habitual sabemos que es una pedrera desecha, y aquí el terreno se mantiene bastante firme,  así que pensamos “estos algo sabrán” y nos vamos directos hacia esa gran placa blanca.

La placa blanca y el francés de rojo marcan el punto para pasar a la roca. En cualquier caso, aunque el punto rojo no estará, los rastros de senda nos conducen hasta ahí.

En la subida hasta la roca pasamos a todo el grupo y alcanzamos al que se había adelantado, que les espera sentado bajo la placa. Desde donde estamos se ven dos chimeneas sobre la placa blanca, la de la izquierda parece demasiado vertical  así que, sin esperar a los franceses, nos decidimos por la de la derecha y nos metemos en la placa, que no presenta tanta inclinación como parece de lejos, y que además es de roca firme y con bastantes agarres. La cruzamos, empleando también las manos, en diagonal hacia nuestra derecha y nos alegramos de ver un gran hito (no había marcas, o no las vimos, abajo).

El grupo de franceses se afana en la subida...

...y nosotros avanzamos por la roca.

Subimos por la canal, estrecha en su inicio pero muy tumbada,  que nos deja prácticamente con el vértice de la cima al alcance de la mano. Collarada (2.886 m, 2h 20 min).

Esta es la canal que nos encontramos tras pasar la placa...

     ...y esto es lo que se ve superada la canal, el vértice en la cima del Collarada

Tenemos la cima para nosotros solos, así que aprovecho para sacar unas cuantas fotos, que enseguida comienza el goteo de montañeros. Aunque el Collarada está despejado, hacia Francia tenemos el mar de nubes y hacia Balaitus, Infiernos etc  nubes de tormenta, así que las vistas no son todo lo buenas que quisiéramos…pero está el Midi surgiendo entre las nubes, y los Mallos de Lecherín luchando con las nubes francesas, y la Pala de Ip, y Punta Escarra…así que sigue mereciendo la  pena.

La Pala de Ip y Punta Escarra
Las nubes cubren El Sombreo, el Aspe...los Mallos de Lecherín son los únicos que resisten
El Midi, inconfundible, emerge entre las nubes del lado francés

Para bajar nos decidimos por la gran canal habitual, que quedaba a la izquierda según subíamos. Al principio es muy ancha y deshecha, así que hay múltiples caminos marcados. Según bajamos va haciendo embudo y se va cerrando, hasta que el camino es solo uno, por el centro y tenemos que emplear las manos en algún que otro punto, aunque no presenta dificultades.

Mirada atrás, la canal que arriba era ancha...

...se va cerrando según bajamos...

...hasta que solo se puede pasar por el centro

La canal nos deja en una pedrera deshecha que bajamos rápido, buscando la piedra más fina y las zonas más deshechas, para patinar mejor. Aunque parece que hay rastros de senda que bajan directos, supongo que buscando aprovechar la pedrera en bajada hasta el último momento, nosotros tomamos los que se van hacia nuestra izquierda para enlazar con el camino de subida. Visto lo visto, por donde hemos subido nos hemos quitado la pedrera en subida, así que tal como pensamos, esos franceses estaban bien informados.

Mirada abajo desde la pedrera...


...y mirada al camino que dejamos atrás

Una vez alcanzado el camino, solo queda desandar lo andado para volver a la Trapa, donde nos tumbaremos al sol entre los pinos negros a esperar el 4x4.

Y por cierto, cuando bajamos el conductor nos habla del barranco de Azus y un bosque de pinos negros de los más antiguos del Pirineo, con troncos blanqueados que no los abarcan tres hombres… anda que no nos queda Pirineo por ver. ¡Habrá que volver!





Y unas fotos


Las nubes se pasaron el día intentando cubrir al Mallo de Lecherín


El Collarada, visible en toda la subida


Última muralla a superar. Destaca en el centro la gran canal por la que bajamos y la placa blanca (derecha) por la que subimos
 

Unas crías de marmota nos miran curiosas desde la puerta de su madriguera. En la foto se ven dos, yo conté tres.

lunes, 2 de julio de 2012

Pico de la Garganta de Borau-El Sombrero-Pico de la Garganta de Aisa 26-05-12

Primavera en Pirineos. La nieve se retira poco a poco, los prados y la roca van aflorando, la hierba tiene un brillante color verde, las flores tapizan los prados, en cualquier esquina hay un arroyo, los sarrios bajan con sus crías a los prados en busca de pasto…Con este panorama, y sin hacer nada serio en Pirineos desde el otoño anterior solo necesitábamos un pronóstico de "poco nuboso" para coger el coche e irnos de finde a Huesca.
Cubilar de Rigüelo. Esto es de lo primero que veremos al entrar en el valle.

En este caso repetimos El Sombrero, ya estuvimos el año pasado pero nos quedamos con ganas de hacer una circular con el Pico de la Garganta de Borau y el de la Garganta del Aspe. Esta es la crónica, aunque como sobre el terreno vimos otra opción, no descarto que el año próximo pasemos por ahí otra vez.

Y una "anecdota" o más bien un aviso. El año anterior tomamos como referencia para la salida al Sombrero la descripción que aparece en uno de esos libros editados recopilando articulos de una revista de montaña, el recorrido descrito era el del Sombrero, peor la foto no. Y nos liamos a saco. Nos guiamos por una foto con un pie que decía "Silueteado por la luz de la luna, el Sombrero", pero no era el Sombrero eran los Mallos de Lecherines y buscamos esa silueta inconfundible y claro, erramos 100% el camino. Afortunadamente, ya muy cerca de la pared de los Mallos y gracias a los mapas, rectificamos el camino y llegamos al collado sur del Pico de la Garganta de Borau, pero indudablemente podría haber sido peor, el terreno no es nada fácil por esa zona.   

De izquierda a derecha, el pequeño "grano" blanco del fondo es el Sombrero, le sigue el Pico de la Garganta de Borau, los Mallos de Lecherín con su forma de sombrero de copa y el primero por la derecha
Recorrido:Aparcamiento del Castiello-Paso de Lecherín Alto-Pico de la Garganta de Borau (2.560 m)- El Sombrero (2.560 m)- Pico de la Garganta de Aísa (2.500 m)-Aparcamiento del Castiello
Fecha: 26-05-2012
Montañeros: 3
Distancia (Ida y vuelta): 11 km
Desnivel (positivo): 1.192 m
Duración (ida y vuelta): 7 h 13 min
Dificultad: Fácil. Trepadas en la canal de acceso al Pico de la Graganta de Borau, con algo más de dificultad por evitar la nieve. Algo similar en la cornisa que bordea este pico y por los mismos motivos.
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2928766


Desde Aísa (nos quedamos en el Albergue Valle de Aísa, muy cómodo) tomamos la carretera que nos lleva hacia Jasa y Aragües del Puerto. Tras pasar la zona deportiva llegamos a una bifurcación abandonando la carretera de Jasa (izquierda) y tomando la opción de la derecha. Seguimos esta carretera (estrecha en su inicio) asfaltada y en bastante buen estado en todo su recorrido hasta su finalización, en una puerta metálica que nos cierra el paso. Aparcamos al borde de la pista e iniciamos la caminata pasando la puerta (la puerta peatonal está sin candado) y subiendo por la pista que nos da acceso al cubilar de Rigüelo.

Inicio del camino

Tras pasar una zona hormigonada de fuerte pendiente y en curva, la pista se suaviza e incluso desciende un poco. Siguiendo la pista y el arroyo, frente a nosotros, tenemos un valle cerrado por un precioso pliegue en la montaña (Barranco de Igüer). A nuestra derecha tenemos otro valle (Barranco de Estarrón), más corto y más profundo,  cerrado al norte por el Sombrero y al este por los inconfundibles y terriblemente fotogénicos Mallos de Lecherín. Entre ambos valles un contrafuerte herboso que continua alzándose hacia el núcleo del Aspe y la Llana del Bozo.

Finalizando la corta pista de hormigón. Al fondo, la Llana del Bozo

Pero aun estamos en la pista, recién pasada la curva hormigonada. A nuestra derecha tenemos un arroyo que deberemos cruzar, abandonándola. No hay puente ni nada parecido así que en cuanto vemos que un sendero surge en la otra orilla, poco después de una pequeña cascada, vamos de piedra en piedra en su busca.

Acabamos de cruzar el arroyo.

El sendero, muy marcado, asciende por el prado, por ese contrafuerte que se ve en la foto cubierto de hierba, y de flores en estos días de primavera. Como la huella en el camino es obra en su mayoría de los que ascienden al Aspe, debemos estar atentos al camino que surge a nuestra derecha abandonando el principal.

El sendero marca en la foto una línea horizontal. A la derecha de la foto, al fondo, el primer objetivo del día y el Sombrero, este último apenas sobresale en el horizonte.

El camino sigue muy marcado y mantiene cota. Enseguida aparecen marcas blancas y rojas de GR. Pasamos una surgencia. El agua brota por todas partes en esta zona del valle y en esta época del año y aprovechamos para coger agua en un manantial justo en el camino.

Mirada atrás desde las surgencias, es el manantial de Rigüelo.

Al poco cruzamos un arroyo en una zona con algunas rocas. El GR se va al collado frente a nosotros (sureste), a la derecha del  Pico Rigüelo, y  nosotros lo abandonamos ya que nuestro camino gira a nuestra izquierda hacia el fondo del valle (noreste), hacia unos grandes bloques justo a la derecha de la garganta del Aspe. En esta zona el camino se pierde, pero el grupo de bloques es una buena referencia, y entrando entre los bloques por la derecha, retomamos el sendero, ahora con hitos.

De izda a dcha, Pico de la Garganta de Borau, Mallos de Lecherín y Pico de Rigüelo. El camino pasa por los bloques del montículo verde del centro de la foto, sube por la pequeña ladera herbosa, paralelo al escalón calizo bajo el Pico de la Garganta de Borau  y continúa por la zona rocosa marrón, camino del collado a la derecha del Pico de la Garganta de Borau.

Manteniendo la dirección vamos saliendo de los bloques y frente a nosotros veremos que queda una pared caliza. Para salvarla el sendero toma hacia la ladera de la derecha (la otra opción, izquierda, nos llevaría por la Garganta de Aísa). Ascendemos por la ladera con muchas zonas de hierba y alguna que otra zona más pedregosa pero manteniendo los imponentes Mallos de Lecherínes frente a nosotros y la pared caliza a nuestra izquierda.

Desde la zona de bloques, la Garganta de Aísa. Nuestro camino, en cambio, se va a la derecha de la muralla caliza que domina la mitad derecha de la foto.
Bajo los Mallos en contraluz, se acaba la la ladera herbosa y nos vamos adentrando, poco a poco hacia nuestra izquierda, en la roca

Para evitar la nieve, cuando alcanzamos el nivel de la pared caliza, nos adentramos en ella y seguimos ascendiendo por una zona karstica manteniendo la dirección. En estas fechas por esta zona ya empieza a aparecer la nieve así que no tenemos claro si seguimos el camino, pero el collado y el Pico de la Garganta de Borau ya están a la vista, así que ya no hay perdida.

El collado se dibuja nítido a la derecha del Pico de la Garganta de Borau

Pasamos una pequeña zona de bloques, y tras ella, en una explanada (al menos con nieve lo parece) calzamos los crampones y atacamos la empinada cuesta que nos lleva al collado al sur del Pico de la Garganta de Borau, ¿el Paso de Lecherín alto?.

En el collado, llegando a la roca. La subida la hacemos por el espolón central, entre las dos canales con nieve, para pasar a la canal de la derecha prácticamente al final.
En el collado fuera crampones y empezamos directamente la subida al Pico por el contrafuerte que acaba en el collado. Algunos hitos nos marcan el camino pero pronto llegamos a dos canales, ambas con nieve. La de nuestra derecha, bastante amplia, es el camino normal y no parece tener dificultades, pero por no meternos en la nieve seguimos por el contrafuerte con algún que otro paso donde son necesarios manos y pies simultaneamente.

Trepando por el contrafuerte

Los Mallos. Vistas impresionantes durante toda la trepada.

Al final vamos derivando a nuestra derecha y acabamos en la parte alta de la canal, coincideindo con rastros de senda, accediendo sin problemas a la arista. Desde aquí seguimos unos metros por la amplia cresta, pasamos una primera cima y nos acercamos a la segunda, ya que en ella tenemos un buzón (2.560 m, 3h).

Últimos metros hacia la cima

Pico de la Garganta de Borau. Buzón
Pico de la Garganta de Borau (izda), collado y Mallos de Lecherín (derecha)

Y aquí nos surgen las dudas. Bajar hacia el collado que separa este pico y el Sombrero parece asequible, al menos los metros iniciales, pero desde donde estamos no vemos los metros finales, donde la caliza parece formar una pared vertical. Después de darle vueltas decidimos regresar al collado por donde hemos venido, así que empezamos a desandar el camino.

Pasada la canal y ya en el contrafuerte nos salimos antes de llegar al collado a nuestra izquierda, a la pala de nieve  (crampones) para evitar perder cota e iniciamos el flanqueo del Pico de la Garganta de Borau por su lado Este.

Primeros metros de la cornisa. Aquí es bastante amplia.

Tras ascender unos metros llegamos a una amplia cornisa que manteniendo cota va bordeando por el Este el Pico. Sin nieve no le veo dificultad, pero con nieve acumulada en algunos puntos impone respeto ya que la caida hacia Candanchu impresiona. Y esa respeto hace que, llegados al inicio de una canal cubierta de nieve que se desploma hacia Candanchu, abandonemos la cornisa trepando hacia su parte superior, más limpia de nieve. Pasada la canal destrepamos a la cornisa y continuamos por ella.

Otra foto de la cornisa. Por aquí también sin problemas.

Regresando, pequeño destrepe, de la cornisa superior (se intuye en la foto). La mancha de nieve central (inicio de una vertiginosa canal de la que no veíamos el final) no nos atrevimos a cruzarla, así que la salvamos trepando a la cornisa superior .

A nuestra izquierda aparece una cueva en la roca con salida al otro lado (oeste). Esta cueva nos habría permitido salvar sin problemas la pared caliza que veíamos desde arriba, pero ya no nos sirve. Así que seguimos por la cornisa hasta el collado entre el Pico de la Garganta de Borau y el Sombrero, donde pasamos a la vertiente Oeste de la montaña. Desde este punto, acceder al sombrero solo es seguir subiendo la cuesta (Noroeste) paralelos a la cresta.

La primera mancha de nieve por la izquierda marca la cueva. Aunque no se aprecie, aquí la cornisa es amplia y no presenta problemas

Pico de la Garganta de Borau desde el collado previo al Sombrero (desde mi punto de vista una tortuga). A la izquierda el final de la cornisa

Ascendiendo los últimos metros hacia el Sombrero

Desde la cima (Sombrero, 2.560 m, 4 h 45 min) contemplamos las dos opciones que nos proporcionaba la arista del pico anterior para haber continuado por ella, la primera la cueva mencionada, la segunda un paso en el escalón calizo que nos habría dejado en la cara Oeste, algo más abajo del collado entre el Pico de la Garganta de Borau y el Sombrero, aunque esta segunda opción y con la nieve que había en la pala seguro que nos la habríamos pensado mucho. 

Cima del Sombrero. A nuestra espalda el Aspe.

  
Camino de la última cima del día, el Sombrero nos muestra una imagen vertical que desde su cara Sur no nos llegamos a imaginar.

Continuamos por la arista (noroeste), ahora más rocosa, descendiendo por ella, o paralelos a ella por su cara Sur (la caída al Norte es de las bonitas) siempre con el Aspe frente a nosotros. Llegamos a  un nuevo collado al lado de una profunda sima. Aquí retomamos la subida y, también sin dificultades alcanzamos la tercera cima de la jornada, Pico de la Garganta de Aisa (2.500 m, 5 h 30 min).

Sima

Cima del Pico de la Garganta de Aísa. Al fondo, como siempre, el Aspe

Desde el Pico de la Garganta de Aísa, Sombrero y Pico de la Graganta de Borau

Para bajar el camino es muy directo. Tomamos dirección practicamente sur, si acaso con cierta deriva al suroeste. Pasamos casi juntoa  la cima un escalón calizo por una pequeña brecha y continuamos manteniendo esa dirección por un aladera herbosa que nos conducirá a una zona karstica.

Zona del Karst. Vamos descendiendo hacia nuestra izquierda buscando el mejor camino entre rocas, cortes, simas y manchas de nieve.

Aquí podemos irnos hacia la derecha, por la Garganta de Aísa (oeste) que nos dejará en los grandes bloques por los que pasamos a la mañana, justo en el fondo del valle. La otra opción es la que nosotros tomamos, dirigiéndonos decididos hacia el sur por una zona de descenso suave, siempre por lapiaz, para alcanzar el camino de subida en la pendiente herbosa bajo los Mallos de Lecherín.

Entre el karst (simas, caliza afilada...) y la nieve, el camino que seguimos probablemente fue bastante errático, más que nada por tratar de evitar las zonas que nos parecian más problemáticas por esa unión de la nieve y las simas, pero visualmente teníamos la referencia de a donde queríamos llegar, así que alcanzamos sin problemas el camino que llevamos a la subida, pese a no ver ni hitos ni senda.

Desde aquí desandamos el camino, pasando por los grandes bloques, el prado, las surgencias, el contrafuerte que baja del Aspe, el cruce del arroyo, la pista de hormigón y la valla que nos deja al lado del coche. Total unas siete horas y pico.

Llegando a los bloques. Nos detenemos pues empiezan a divisarse los sarrios

Como anecdota, bajando, alrededor de esa zona de grandes bloques nos encontramos con tres "manadas" diferentes de sarrios y sus crias, cada una de unos 30-40 animales. Nunaca habíamos visto tantos junto y la pena es que en las fotos, la cámara da de si lo que da, apenas se aprecia. 

(Nota.- Hay fotos de la salida de 2011 y de 2012, por eso el nivel de nieve "fluctua" de unas a otras)

Y unas fotos:

Mallos de Lecherín...

...y desde otra perspectiva.

Dominando la foto, el Midi.

La Pala de Ip, la Tronquera  y la Moleta. A la derecha, inconfundible, el Collarada

Algunos de los sarrios

Y para acabar, se tienen que notar que era primavera, unas flores...