lunes, 10 de octubre de 2011

Tête Blanche y Petite Fourche (10-08-11)

Tras unos cuantos años pasando parte de las vacaciones en Pirineos, este año decidimos cambiar y acercarnos a los Alpes, más que nada para ver como es aquello. Íbamos sin ascensiones o paseos preparados, la decisión fue de muy última hora, y conscientes de que nuestro escaso conocimiento de la técnica de ascensión invernal nos iba a dejar sin acceso a los grandes y con muchísima envidia.

Después de unos cuantos días de “randonne” por los alrededores de Chamonix, nuestro campo base, nos informamos y buscamos algún tresmil bonito y asequible que nos quedase cerca. Los elegidos fueron la Tête Blanche y la Aguille du Tour, desde el glaciar du Tour, y la Torre Saliere, desde el Lac du Emosson. 

A este último, que debe ser de los “poco frecuentados”, no conseguimos llegar (perdimos o equivocamos las líneas de hitos y las idas y venidas nos consumieron el tiempo y las ganas) pero los otros dos cayeron, así que vamos con el primero de ellos (y la propina del Petit Fourche que, ya que estaba al lado, también cayó )

Aiguille du Chardonnet y Glaciar du Tour

Ruta: Col de Balme - Refugio Albert I - Glaciar du Tour - Col Blanc - Tête Blanche (3.429 m) - Col Blanc - Col des Fourches - Petite Fourche (3.520 m) - Col Blanc - Refugio Albert I - Col de Balme
Fecha:10.08.2011
Montañeros:2
Dificultad: Moderado a Tête Blanche (Principal dificultad: Glaciar) y algo más difícil a Petite Fourche (al glaciar le unimos la pendiente de acceso al Col des Fourches y las trepadas ¿II? en la cresta hasta la cima)
Distancia recorrida (total):17,12 km
Desnivel acumulado (subida):1.635 m
Tiempo total (incluyendo paradas):7 h 31 min
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2057592

Una de las peculiaridades de Chamonix son los teleféricos, las telecabinas y los remontes que, también en verano, te dejan  a buena altura y te permiten un acceso más cómodo a algunos puntos singulares. Casi todos los glaciares tienen alguno funcionando para que el turista se acerque y parece ser que han puesto de moda el descenso, a pie o en bicicleta, en vez de la sufrida ascensión.
Glaciar du Tour, desde el parking

En el caso del  Glaciar du Tour, y como somos unos vagos,  cogimos primero una telecabina en el pueblo de Le Tour y según nos deja la telecabina un telesilla que nos sube al Col de Balmes, a unos 2.000 metros.
Inicio del camino en el Col de Balme. Eso del fondo es el Mont Blanc. A la izquierda, justo para salir en la foto, Les Grands Motets, los Drus y la Aiguille d'Argentiere

El primer objetivo es el Refugio de Alberto I, lo que no presentará demasiados problemas de orientación ya que si de algo hay en Chamonix son letreros indicando a donde va a parar cada sendero e incluso, cuanto se tarda a paso turista.

En cualquier caso, según salimos del telesilla un muy marcado sendero queda a nuestra derecha y asciende suavemente por la ladera. Las vistas del valle de Chamonix, de la Aiguille Verte y del Mont Blanc merecen la pena.  
En el centro de la foto, en una pequeña explanada se adivina la estación del telesilla. El camino ya recorrido es la traza que faldea a la derecha de la foto.

Pasamos junto a un pequeño lago (que no vemos si no nos acercamos siguiendo el desagüe del mismo), sobrepasamos el cruce del sendero que sube de Charamillon (donde nos dejó la primera telecabina), remontamos un par de zigzags en la ladera (el desnivel tiene que estar en algún lado y hasta aquí ha sido muy suave).
Vistas de las Aiguilles Rouges desde el camino de subida al refugio Albert I

Atravesamos en descenso un par de pasos con barandilla en la roca y seguimos descendiendo para llegar a la morrena del glaciar du Tour por la que ascenderemos paralelos a la lengua del glaciar hasta el refugio (2.700 m; 1 h 30 min).
Vista atrás al camino que nos deja en la morrena.

Esa "S" o "serpiente" que se marca en la zona de rocas es la morrena por la que subiremos al refugio, situado justo donde termina la S, aunque en la foto apenas se aprecia. A la izda de la foto, la preciosa Aiguille du Chardonnet.

De nuevo las vistas merecen el camino, la Aiguille du Chardonnet y los bloques azules del Glaciar du Tour componen una preciosa instantánea que justifica con creces el paseo, y así lo entienden los numerosos turistas que visitan la zona.
Glaciar du Tour y la Aiguille du Chardonnet, preciosas vistas...
...que evidentemente no somos los primeros en descubrir. Así de concurrida estaba la morrena cuando pasamos por la tarde.

Pasamos tras el refugio en busca de una zona de canchales donde una línea de hitos discurre paralela al glaciar y nos deja en una pequeña explanada cubierta de pequeñas rocas donde sin darnos cuenta ya estamos pisando el hielo. Aquí nos ponemos los crampones comenzamos a adentrarnos en el Glaciar du Tour (2.800 m; 1 h 45 min).
Refugio Albert I

Una marcada huella, dejada por los que estaban en el refugio y han salido a una hora más normal, no como nosotros, nos indica claramente el camino. Hay que reconocer que en ese sentido hemos tenido suerte, las nevadas caídas los últimos días han dejado el glaciar cubierto de una capa de nieve fresca donde la huella es claramente visible, incluso en sus cotas más bajas donde un par de días más tarde solo habrá hielo y costará más decidir la traza adecuada.

En general ascenderemos por el glaciar hacia el Sureste, hasta que para acceder a la última loma giramos algo hacia el Sur y luego, siguiendo esa loma y con el Col Blanc ya a la vista, la dirección pasa a ser Este e incluso Noreste.

Pero vamos por partes. Primero, nada más ponernos los crampones, subimos hacia el este en diagonal por el glaciar, con alguna grieta en esta zona, hacia unas rocas que afloran entre el hielo frente a nosotros. Las cruzamos sin quitarnos los crampones ya que son solo cuatro o cinco metros y las vamos bordeando retomando la dirección sureste.

Ascendemos en diagonal hacia la derecha cruzando las tres líneas de roca del centro de la foto. Las dos primeras son roca suelta, en algunos casos sobre el hielo.

Justo pasada la tercera línea de rocas. Aquí, excepto en pequeñas grietas, dejamos de ver el hielo.

La pendiente se suaviza y en seguida dejamos a nuestra izquierda la muralla y vamos girando hacia el sureste, para que quede la aguja de Chardonnet casi frente a nosotros, mientras seguimos ascendiendo.
Vista muy general del recorrido. Pasamos cerca de los contrafuertes rocosos del centro de la foto y giramos a la derecha para seguir ascendiendo la tendida pendiente hasta salir de la foto por la derecha.  Alcanzada la nueva pendiente volvemos a continuar subiendo hacia la izquierda

Alcanzada la loma volvemos a girar al Este, manteniendo durante un rato la cota, y acercándonos a las estribaciones de la Aiguille du Tour y pasando cerca de la parte baja de la canal du Tour, la cual quedará a nuestra izquierda.
Vista atrás. El glaciar también estaba bastante concurrido, aunque no son los mismos que en la morrena, estos en general iban  bien equipados.

Inicio de la Canal Superior du Tour que nos daría acceso al Plateau du Trient. La dejaremos a nuestra izquierda

Aquí el camino gira hacia el Sur (la Aiguille du Chardonnet a nuestra derecha) para subir una nueva loma. Alcanzada ésta, giramos hacia el este y seguimos ascendiendo en busca de un amplio collado, Col Blanc, cubierto de nieve (cuidado con las cornisas).
Daba gusto avanzar por el glaciar. Las pendientes eran relativamente suaves, no se apreciaban grietas y la nieve caída los díasa anteriores lo había dejado de un blanco casi inmaculado

El pequeño  montón de rocas que, a la izquierda del collado (Noreste), levanta apenas unos metros del glaciar es la Tête Blanche. Sin quitarnos los crampones pasamos por los bloques que la forman y llegamos a la cima (Tête Blanche, 3.429 m, 3h 40 min).
Tête Blanche, en el centro de la foto tomada desde el Petite Fourche. Apenas unos metros de roca separan la cima de la Tête del glaciar. La cara que da al Plateau du Trient no tiene nada que ver.  En segundo plano, dominando la foto, la Aiguille du Tour, objetivo marcado para un par de días después.

Las vistas son impresionantes, pero el glaciar ha sido fácil, no había grietas y las pendientes eran suaves. Además, del glaciar a la cima no hay nada, apenas unos metros, así que nos hemos quedado con ganas de más.

Mientras comemos algo y sacamos fotos nos planteamos otros objetivos. La Aiguille du Tour, la otra posible opción que barajamos el día anterior, queda lejos y no tenemos claro si podríamos acceder fácilmente al Plateau du Trient desde donde estamos, pero justo al otro lado del collado vemos a un grupo de unos cuatro montañeros subir a un pico, es el Petite Fourche. Desde la Tête los vemos subir por una buena pendiente de nieve, aunque corta, que acaba en un collado y luego progresar por la cresta. La pregunta es ¿lo intentamos? y la respuesta, claro está, fue “vamos allá”.
Petite Fourche desde la Tête Blanche. El camino de subida claramente marcado en la nieve.

Volvemos al glaciar y avanzamos paralelos al Col Blanc (Sur, Sureste), aunque alejados de su borde. Cuando llegamos el grupo de montañeros ya está descendiendo la pendiente de nieve, así que esperamos abajo a que nos dejen libre la huella.

Subimos por la pendiente, con algún zigzag, hasta asomar al otro lado en el Col des Fourches, y en mixto progresamos por la cresta (a la izquierda de la pendiente de subida, Este) por grandes bloques de granito, utilizando también las manos.
Subiendo la pendiente nevada.

Pronto nos quitamos los crampones, la roca estaba muy limpia, y además como la cresta se vuelve más aérea, la bota nos daba más seguridad.  Un pequeño paso de esos de caballito o bavaresa, evitable unos metros más abajo en una zona donde se acumulaba la nieve y no quisimos pisar, una pequeña trepada (2-3 metros por un magnífico granito) y ya estamos en la cima del Petite Fourche (3.520 m, 4h 40 min). Nuestro segundo monte de más de 3.500 (el primero fue el Teide, pero no tienen nada que ver). 
Por aquí hay que pasar...
..aunque éste paso puede que pisando nieve podríamos haberlo evitado, pero el magnífico granito invitaba a trepar

En la cima. Eso de ahí atrás es la Aiguille d'Argentiere.

La vuelta por el mismo camino, además hay que recoger los crampones, extremando la precaución en la pendiente nevada de acceso al Petite Fourche.

Una vez ya en el glaciar, con el magnífico sol que luce y calienta como si esto no fuesen Alpes, la nieve caída el día anterior está ya como sopa y han aparecido infinitos regueros de agua así como alguna que otra pequeña grieta que esta mañana no vimos.

En cualquier caso, el descenso sigue el mismo camino de subida, si acaso con pequeños desvíos en función del agua o las grietas y en muy poco tiempo nos deja en la explanada al borde del glaciar donde nos quitamos los crampones y aprovechamos para comer y beber.

Después de esta parada, nos entran las prisas, y  tiramos ya para el Col de Balme, que el último telesilla era a eso de las 17:15 y no queríamos perderlo, aunque viendo que íbamos  bien de tiempo, la verdad es que aprovechamos para sacar fotos y fotos del glaciar, y aun y todo a eso de las 16: 30 ya estábamos montando.

Como disfrutamos en el glaciar (suave, sin apenas hielo aflorando y casi sin grietas) decidimos volver por aquí otro día, objetivo la Aiguille du Tour, pero eso si, por su camino fácil. Si puedo será la siguiente descripción. 

Os dejo el mapa, la altimetría y algunas fotos.





Aiguille du Chardonnet y Glaciar du Tour

Glaciar du Tour en su parte baja. Afortunadamente por aquí no hay que pasar.

Glaciar du Tour en su parte baja. En un día soleado como el que tuvimos, precioso para sacas fotos

Mont Blanc desde el Col de Balme

Huellas de paso en el Glaciar du Tour

Aiguille d'Argentiere

domingo, 25 de septiembre de 2011

Cresta del Bachimala (de Punta Sabre al Abeillé) Parte 2

Seguimos por la cresta, usando en alguna ocasión las manos. TopoPirineos me vuelve a situar un nuevo Punta Ledormeur en una nueva cota destacada (aunque según la descripción de Alejo sería una cota secundaria de 3.088 m), al que llegamos en unos 20 minutos,  y el hito de la cima no ayuda a confirmar ni a desmentir. Lo bueno que tiene hacer crestas es que, sea uno u otro la Punta Ledormeur, te ves obligado a pasar por los dos, así que en cualquier caso te los apuntas. Seguimos por la cresta, reducidas ya las dificultades, y pasando por una nueva depresión, hasta la Punta del Ibón (3.100 m, 5h).

En la cresta entre Ledormeur y Pequeño Bachimala

Punta del ibón vista desde la ascensión al Pequeño Bachimala. Al fondo, imponente, el Gran Bachimala.


El siguiente tramo de cresta donde, que recuerde, no empleamos las manos, nos llevará hasta el Pequeño Bachimala (3.061 m; 5 h 15 min).


Ascendiendo al Pequeño Bachimala

Cima del Pequeño Bachilmala

Y de nuevo la cresta se vuele aérea y se complica. Aunque tras la Punta del Ibón y el Pequeño Bachimala pensábamos que lo peor ya había pasado, volvemos a usar las manos y, siguiendo la cresta, tenemos que sortear algunos grandes bloques (entretenido como estaba, nos saque ni fotos) para alcanzar el Pico Marcos Feliú (3.057 m; 5 h 30 min).

Pico Marcos Feliú.

La cresta, que continua aérea y con grandes bloques, desciende a una nueva depresión. Retomamos la subida, ya más sencilla, para llegar al último pico de la jornada, el Pic de l'Abeillé (3.029 m;  5 h 45 min).

Pic de l'Abeillé visto del Marcos Feliú

Desde el Abeillé, el Marcos Feliú nos tapa parte de la cresta por la que hemos venido. En el centro, al fondo, como siempre que mirábamos a nuestra espalda, el Gran Bachimala

Foto de rigor en la cima del Pic de l'Abeillé

Aquí toca decidir que hacer. Los Picos de la Pez están cerca, pero ya llevamos 7 tresmiles y vayamos por donde vayamos queda un largo camino hasta el refugio así que descartamos seguir haciendo tresmiles, por ese día, y descender.

El valle queda abajo a nuestra derecha (Este) y desde la cima no se ve ningún camino ni hitos que nos lleven a él. Así que tomamos inicialmente el contrafuerte que desciende hacia el noreste, alternado bloques  y roca deshecha que nos obligan de vez en cuando a usar las manos.

Al poco encontramos una cinta en una roca y suponiendo por tanto que el tema se iba a poner peor en el contrafuerte (aunque no lo parecía) tomamos una de las cornisas que se dirigen, descendiendo en diagonal, hacia nuestra derecha (Sureste) y vamos descendiendo de una a otra buscando llegar a la base da la muralla a la vez que tratando de esquivar los neveros en pendiente que vemos en dicha base. En cualquier caso, por la configuración de la ladera (terracitas escalonadas y eso sí, deshechas), otros muchos caminos  me parecen posibles.

Descendiendo del Abeillé, aquí perdimos mucho tiempo

Sorteamos los neveros como podemos y descendemos por pedrera hasta el fondo de este primer valle colgado. Llegados al inicio del mismo, salimos hacia la derecha, buscando flanquear el Vallón de Aygues Tortes, que poco a poco va quedando hundido a nuestra izquierda. El objetivo es enlazar lo más arriba posible con la HRP (Alta Ruta Pirenaica) que nos llevará al Puerto de  Aygues Tortes.

Vista atrás. Por esa zona flanqueamos en busca de la ARP

Alternamos canchales, alguna pedrera y bastante prado, sin camino definido y descendiendo según nos obliga los desplomes y  la roca de la cresta que hemos recorrido a la mañana.  Pasado por su parte inferior el contrafuerte que se desgaja del Pico Marcos Feliú llegamos a una pedrera en una zona más más o menos plana, situada bajo la Punta del Ibón y el Pequeño Bachimala.

En esa zona plana cruzamos el cauce seco de un torrente y enseguida, retomada la subida, nos reencontramos con los hitos, olvidados desde el Bachimala. No hay demasiados, pero al menos estamos ya en el buen camino y el Puerto de Aygues Tortes se intuye frente a nosotros.

La línea de hitos va ascendiendo por canchales, evitando también algún nevero, y nos deja algo más arriba del puerto, así que descendemos al mismo (Puerto de Aygues Tortes, ¿ o de Añes Cruces? 2.680 m; 8 h 45 min) donde vuelve a aparecer el rastro de sendero.

Llegando al Puerto de Aygues Tortes

Este sendero continúa descendiendo paralelo al desagüe del ibón que hay un poco más abajo y lo cruza, dejándolo a nuestra izquierda, cuando el arroyo amenaza con encajonarse, internándose en una zona de prados y algunas zonas rocosas. Aquí el sendero se difumina así que seguimos los hitos, descendiendo finalmente directos por un prado hasta volver a encontrarnos con el arroyo en el fondo del valle. 


En el fondo del valle cruzamos el arroyo y  volvemos a recuperar el sendero, que se marca en el prado, y que discurre por el centro del valle paralelo al arroyo. Según descendemos el camino cada vez está más marcado. Luego, al camino se unirá el GR que viene del Puerto de Chistau, y en una esplanada volverá a  cruzar el arroyo, dejándolo a nuestra izquierda. Mientras que el camino va descendiendo muy suavemente por la ladera Oeste del valle de Añes Cruces, el arroyo se va encajonando y quedando cada vez más abajo.

Bajando por Añes Cruces


Señalización en la ruta, confluimos con el GR

El macizo del Posets, imponente, y alguna de las rutas de subida al mismo, quedan a nuestra izquierda, al otro lado del arroyo.


Valle de Añes Cruces

Seguimos fielmente los entrantes y salientes, siempre suaves y redondeados, de nuestra ladera, para llegar al fin a las bordas de Viados  y en unos minutillos más, al refugio. En total  11 horas de camino, un buen sabor de boca por todo lo realizado, pero con muchas fuerzas perdidas, fuerzas que afortunadamente recuperaremos sin problemas gracias a la excelente la cena del refugio.


Esto ya está hecho. Las Bordas de Viadós y el refugio.


Por último, perdón por lo indefinido, en algunos casos, de la toponimia. Buscas, pero como no sabes cual es la buena...

Os dejo mapa y altimetría.






Y unas fotos


Desde el Abeillé: Gourges Blancs, Perdiguero, Aneto...


Añes Cruces


Una de las bordas de Viadós...

y todas ellas, una de mis vistas preferidas del Pirineo

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cresta del Bachimala (de Punta Sabre al Abeillé) Parte 1

Una cresta más "pa la saca", o casi ya que no hicimos los Picos de la Pez, con un buen número de tresmiles y con su paliza asociada. En total, más de 11 horas que convirtieron en inacabable la vuelta por Añes Cruces (efectivamente, nos dio por innovar  y no volvimos por los Ibones de Bachimala, aunque por la distancia supongo que nos habría costado parecido).

Y es una pena mi falta de forma, ya que aunque Añes Cruces es precioso no pude disfrutar de él, pero cuando uno ya ha consumido todo su fondo, las ampollas le matan  y se arrastra como puede ni te fijas en la belleza del entorno y solo quieres llegar a la ducha y la cervecita en el refugio.

El Gran Bachimala al fondo, desde el camino de subida

Ruta: Refugio Viadós - Collado Señal de Viadós-Punta  del Sabre (3.136 m)-Gran Bachimala (3.177 m)-Punta Ledormeur (3.120m)-Punta del Ibón (3.100 m)-Pequeño Bachimala (3.057 m)-Pico Marcos Feliú (3.057 m)- Pic del l'Abeillé-Vallon de Aygues Tortes-Puerto de Aygues Tortes-Valle de Añes Cruces- Ref. Viadós
Fecha:02.07.2011
Montañeros:2
Dificultad: Difícil (Principales dificultades: Cresta aérea en algunos puntos-entre Punta del Sabre y Bachimala, acceso Ledormeur, a ambos lados del Marcos Feliu-. Mala roca en general y en particular en la bajada del Bachimala a la brecha antes del Ledormeur. Paso de II bajo el Ledormeur, aunque la trepada presenta buena roca. Bajada del Abeillé sin camino definido por terrazas de roca descompuesta. Flanqueo sin camino definido por Aygues Tortes para enlazar con la ARP. ARP sin apenas referencias, solo algún hito disperso.)
Distancia recorrida (total):17,8 km
Desnivel acumulado (subida):1.862 m
Tiempo total (incluyendo paradas):10 h 41 min
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1841149

Salimos a eso de las 7:30 del refugio de Viadós (pese a llegarse en coche tiene "sabor" este refugio, solo por sentarse en la puerta y dejar que la noche vaya envolviendo el Posets ya vale la pena ir). El camino está justo detrás del refugio, señalizado y muy marcado. Al inicio se interna por un bosque por donde sube decidido, dejando justo a nuestra derecha el Barranco de Loriele o de Los Orieles, que no se cual es el nombre correcto) y el torrente que pasa junto al refugio.

Inicio del camino 

y cartel indicador en el inicio

Luego salimos a los prados, donde al principio alternamos explanadas y alguna que otra pendiente, manteniéndose siempre la senda muy marcada entre el pasto. Cruzamos una pista que viene del Bal de la Pez y pasamos junto a una borda (Cabaña del Sarrau).

Acabamos de salir del pinar. El camino está muy marcado.

Cabaña del Sarrau

En general la dirección es norte, hasta que unos 500 metros después de la borda  vamos girando poco a poco a nuestra derecha (noreste). Aquí el concepto ya cambia, mantenemos el prado y hay alguna zona llana pero en general va tirando para arriba de forma suave, pero mantenida,  hasta llegar a un pequeño contrafuerte del que afloran algunas rocas  que debemos cruzar.

Mirada atras durante la subida por los prados

Esa depresión es el Collado de la Señal de Viadós

Tras cruzarlo descendemos un poco para faldear, por un camino pedregoso que intenta perder la menor cota posible, ese contrafuerte que nos dejaría en el Pico de la Señal de Viadós. Unos metros de subida y llegamos al Collado de la señal de Viados (2.500 m, 1 h 30 min).  Antes del collado la senda se desvía hacia nuestra izquierda, camino normal hacia el Bachimala, pero nosotros continuamos unos metros para intentar descubrir donde coger la cresta.

Collado de la Señal de Viadós

Habría sido posible subir directamente por la pendiente a nuestra izquierda, pero como no veíamos hitos, tomamos el camino normal,  y una vez avanzados apenas unos metros y en una pequeña zona descompuesta a nuestra derecha vemos rastros de pisadas y un hito en su parte superior. Así que subimos por ahí.

Superada esta primera pendiente aparecen más hitos y ya a vista queda claro que solo hay que seguir subiendo, que cuando la ladera se estreche estaremos en la cresta. Al principio la ladera es amplia y el camino permanece marcado entre el esquisto (Noreste). Algo se estrecha, pero en todo momento mantiene unos cuantos metros a cada lado.

..pues si éstas están aquí, subiendo al Punta del Sabre, no será tan difícil

Subiendo a Punta del Sabre

Luego, un primer muro sin demasiada dificultad nos obliga a poner por primera vez las manos. Unos metros más arriba debemos aprovechar una amplia fisura, otra vez las manos, para seguir progresando así como tomar una canal bastante tumbada donde el apoyo de manos también será necesario.


Miramos a nuestra espalda cuando ya hemos pasado un pequeño muro...

...pero queda algún otro.

Pasada una cota secundaria la cresta pierde anchura y se torna algo más aérea. Seguimos por ella hasta la primera cima del día: Punta Sabre (3.136 m; 3 h ). Nuestro primer tresmil del año donde nos tomamos un merecido respiro.

Llegando a Punta del Sabre

Continuando hacia el Bachimala, frente a nosotros (Norte) y  ya muy cerca, la cresta se estrecha con algún que otro paso aéreo, que si no fuese por el mal estado de la roca, podría pasarse andando, pero que por si acaso, alguna mano nos obliga a echar.

Cresta entre Punta del Sabre y el Gran Bachimala

Llegados a la última subida la cresta vuelve a ampliarse, caminando ya hasta la cima del Gran Bachimala o Pico Schrader (3.177; 3 h 45 min).  Desde aquí tenemos frente a nosotros lo que queda de cresta, y lo primero es bajar.

En la cima, disfrutando de las vistas...

...y viendo lo que nos queda, cresta hasta el Abeillé

En teoría podría bajarse directamente, pero no lo vemos claro así que volvemos sobre nuestros pasos en busca de una línea de hitos que  vimos cuando subíamos la última cuesta hacia el Gran Bachimala y que flanqueaba la cima por su lado Este.

En busca del flanqueo nos volvemos a encontrar la Punta del Sbre frente a nosotros

Esta línea de hitos mantiene cota durante unos pocos metros y después, en una roca deshecha como pocas, desciende para buscar la cresta, cresta situada hacia nuestra izquierda, por la que descendemos unos metros hasta una horcada.

Una vez pasada la zona descompuesta nos volvemos a mirar. Hemos venido desde la zona central izquierda de la foto, descendiendo en diagonal hacia la derecha de la foto. El camino está mucho más claro sobre el terreno.

Afortunadamente una vez alcanzada la cresta la roca va mejorando, y en uno de los pasos más comprometidos (una corta arista aérea de esas de bavaresa o caballito, cada cual con su nivel,  y justo en su final una trepada para seguir avanzando, II según algunas guías) nos encontramos con roca firme por lo que lo solventamos sin dificultades y llegamos a una cima con hito.

Descendiendo hacia la horcada. Sobre la mancha de nieve más grande de la derecha de la foto tenemos el paso de II.

La zona del paso de II una vez sobrepasado.

Según el mapa de Alpina y los libros de Alejos sería la Punta Ledormeur, aunque según TopoHispania y Google Maps habría que andar un poquito más (y según TopoPirineos 2.6, cualquiera de las dos). Pues bueno, hasta esta Punta Ledormeur de 3.104 m según mi GPS  4 h 20 min.

Punta Ledormeur

Y como decían en las series antiguas: continuará.

Os dejo unas vistas desde Punta Sabre, impresionantes, de los macizos que nos circundan.

Posets
Aneto

Monte Perdido

Perdiguero