jueves, 28 de enero de 2016

Collaradeta, El Fraile y Peña Nevera, desde la fuente del Paco (23-05-2015)

El Collarada, sobre Villanúa, es una de esas montañas que ponen la referencia en las panorámicas desde gran parte de las cimas de esa parte del Pirineo con su característico collar rocoso y la blancura de la caliza que conforma su cima. Como todas las referencias, eclipsa las montañas de su entorno, algo más bajas, pero que bien merecen el esfuerzo de su ascensión.

En esta ocasión nos acercamos al Collaradeta, la siguiente cima al este del Collarada, algo más baja que ésta, pero también con un marcado collar. Aprovechando que estamos por ahí arriba hacemos otro par de cimas en la misma línea de montes y todavía más desconocidas (El Fraile y Peña Nevera)  cerrando una pequeña circular, por aquello de no subir y bajar por el mismo camino.
Collarada (izquierda) y Collaradeta (derecha) en diciembre de 2015.
Fecha: 23-05-2015
Montañeros: 2
Recorrido: Fuente del Paco (1.230 m) - Cubilar de la Espata (1.685 m) -  Paso de Abete (2.460 m) - Collado de El Fraile (2.670 m) - Collaradeta (2.730 m) - Collado de El Fraile (2.670 m) -El Fraile (2.705 m)  - Peña Nevera (2.720 m) - Collado de la Espata (2.058 m) - Cubilar de la Espata (1.685 m) -  Fuente del Paco (1.230 m)
Distancia (Ida y vuelta): 15,43 km.
Desnivel (positivo): 1786 m
Duración (con paradas): 8 h 10 min.
Dificultad: Fácil, pero ojo al desnivel acumulado. 
Track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12010678

Salimos de la Fuente del Paco, a la que hemos llegado por la pista que en Villanúa sale hacia la Trapa y el Collarada cerca de la entrada de la cueva de las Güixas.Tras unos cuantos kilometros de subida por pista un marcado desvío a la derecha nos conduce llaneando a la Fuente del Paco. Justo tras cruzar el puente dejamos el coche y nos encontramos los primeros indicadores (amarillo y verde).
Echamos a andar. El sendero avanza paralelo al arroyo, que queda a nuestra izquierda.
Nos encontramos unos cuantos indicadores (verde y amarillo) que nos ayudan en estos primeros metros.
Enseguida cruzamos el arroyo. El cauce es ancho, pero el arroyo lo pasamos apenas de un paso.
El camino afronta una primera subida entre el bosque, con el Barranco de Bozuelo a nuestra izquierda,  para luego ir pasando algunos claros. La dirección de subida, mantenida prácticamente hasta el Cubilar de la Espata, Noreste.
Estamos en mayo, los espinos están en flor así que nos paramos a sacar unas cuantas fotos.
Y en los claros, el asfodelo blanco (asphodelus albus).
El sendero alterna zonas más o menos de llano, con otras de mayor pendiente.
Cuando el llano llega, aunque sin pararnos, nos permitimos disfrutar del bosque. Y luego, a seguir subiendo.
Finalmente el sendero se va a cercando a la pista de la Trapa, prácticamente alcanzándola en una curva. Pero no lo abandonamos aún, seguimos las marcas y una corta pero fuerte pendiente nos lleva a una nueva curva de la pista, es el Cubilar de la Espata, donde encontramos un refugio, una mesa y algunos coches aparcados, se ve que tenían menos ganas de andar que nosotros.
Refugio del Cubilar de la Espata. A la vuelta pasamos por delante, pero no nos acercamos a mirar.
Seguimos por la pista unos pocos metros, aprovechando para mirar hacia el Este, hacia el valle por el que bajaremos, con el collado de la Espata, referencia en la bajada, en el centro.
El sendero abandona la pista por la derecha (de nuevo marcas verdes y amarillas).
Y se introduce en el bosque, ascendiendo (Noroeste) hacia la muralla rocosa sobre nosotros.
Nos lleva hasta una corta canal por la que subimos (¿I?). Arriba unos anclajes de rappel nos recuerdan que aunque fácil sin nieve, con nieve ha sido lugar de accidentes y conviene asegurar.
Tras la corta trepada la canal se amplia y se convierte en una pedrera caliza por la que asciende directo el rastro de senda.
La canal nos deja en el prado, con un poste de referencia junto al que nos páramo. Algo de picar y agua y seguimos subiendo.
Tras la referencia del poste, el sendero se pierde por momentos. Parece ir algo a nuestra derecha, donde encontramos rastros discontinuos de senda y algún hito, tratando de evitar la subida más directa y de mayor pendiente en su inicio. 
Pero bueno, si subes directo (Noreste) al final empiezan a aparecer frente a nosotros las cimas del Collarada (izquierda) y Collaradeta (derecha).
Según vamos ascendiendo la pendiente se suaviza y ambas montañas se empiezan a mostrar de forma más clara. El paso entre ambas pasa a ser ahora nuestra nueva referencia.
Nosotros dejamos los postes de referencia algo a nuestra derecha. La impresión, y lo constatado en alguna otra subida, es que el terreno, una vez superada la primera pendiente, es similar así que metro más a la derecha o a la izquierda no vamos a notar gran diferencia.
De vez en cuando, una mirada al Collarada a nuestra izquierda.
Llegamos a un llano, ya casi en la zona entre las dos montañas, antes de afrontar un pequeña bajada. Todavía encontramos alguno de los postes que sirven de referencia.
Justo antes de iniciar la bajada, sobre nosotros y a nuestra derecha, las paredes del Collaradeta.
En esa zona más baja aflora la caliza y nos encontramos las primeras manchas más o menos serias de nieve.Al no haber pendiente las pasamos sin problemas y nos dirigimos al paso de Abete (centro de la foto), al que llegaremos tras superar una corta pedrera.
Tras el paso de Abete salimos a un pequeño circo calizo.
A nuestra derecha (Este) tenemos las palas de roca caliza suelta que nos llevarán hasta el collado entre El Fraile (izquierda) y el Collaradeta (derecha).
Mientras subimos, evitando las manchas de nieve, tenemos el Collarada a nuestra espalda. Una de las vías habituales al Collarada pasa por la cara que vemos en estos momentos. 
Un poco antes de llegar al collado nos vamos desviando, manteniendo la ascensión, a nuestra derecha (Suroeste). Pronto empezamos a ver un primer corto resalte (centro de la foto) justo en el filo hacia el que nos dirigimos.
Una vez superado el resalte, sin dificultades reseñables, vemos un amplio hito que nos marca la cima del Collaradeta.
Collaradeta (2.730 m; 3 h 30 min) . El día está frío y ventoso, la helada se agarra a las rocas así que no paramos mucho. 
Pero siempre hay tiempo para unas fotos. Collarada al Oeste.
Peña Nevera (centro de la foto) al Este.
Desandamos el camino y bajamos por tanto al collado del Fraile. Una corta pendiente nos deja en la cima. La foto, tomada bajando desde el Collaradeta nos muestra el collado y en el centro, El Fraile. (2.705 m; 3 h 45 min).
Visto desde El Fraile, el Ibón de Ip abajo, al Norte. Entre las nubes, la Pala de Ip.
También tenemos una magnífica vista de las cimas que cierran al Este el circo del Ibón de Ip: Escarra, Campanales, Punta del Águila...
De ahí hemos venido,de la cima del Collaradeta. Se aprecia la bajada, sin dificultades, hasta el collado.
Y hacia ahí vamos, Peña Nevera.Por esta zona nos encontramos nieve, así que en lo posible descendemos manteniéndonos en la zona de cresta, entre grandes rocas calizas de buen agarre,  para evitar calzarnos los crampones.
Un espolón nos corta el camino. O nos metemos por la nieve o la otra opción, que es la que seguimos nosotros,trepamos por una corta chimenea.
Mirada abajo. Por ese valle, totalmente cubierto de nieve en su inicio, nos vamos a volver.
Y mirada atrás. Hemos por la zona de roca sobre el nevero. La roca es buena y no presenta grandes dificultades, aunque hay que usar las manos en algún que otro punto.
Trepando por la chimenea.Abajo no vi hitos, en cambio si los había arriba, señal de que mucha gente hace esta vuelta en sentido contrario.
Una vez superada la chimenea atravesamos una corta pala de nieve y salimos a la pala final, ya limpia, entre rocas y algo de hierba.
Mientras subimos miramos a nuestra espalda, a las paredes calizas del Collaradeta.
Cima de Peña Nevera (2.720 m; 4 h 20 min), con un poco de hielo, haciendo honor a su nombre.
Desde la cima de nuevo disfrutamos de las vistas. Al Oeste Collaradeta y el inconfundible Collarada.
Abajo, el Ibón de Ip, y sobre él, la Pala de IP. Algo más a la izquierda, Tronquera y Moleta.
Hacia el noreste, Punta Escarra,  Campanales de Ip,...
Hacia el Este, el Ibón de Bucuesa y las estribaciones de la zona de Peña Telera. Al fondo, la zona de Panticosa con las montañas aún nevadas.
Descendemos por la ladera, dirigiéndonos a la chimenea por la que hemos accedido a la ladera, pero cuando estamos en ello cambiamos de idea y faldeamos hacia nuestra izquierda, recorriendo la parte alta de una especie de embudo, buscando una zona más baja por la que entrar en la pala de nieve.
Descendemos más o menos directos por la pala de nieve, dirigiéndonos hacia el centro del valle. Afortunadamente la nieve está bastante bien, no hay cortados en la parte baja, así que el hecho de llevar unos crampones automáticos en una bota normal (ERROR y gordo,  por no comprobar el material) lo consigo salvar a base de andar tranquilo y asegurar mucho cada paso.
Cuando la pendiente se suaviza nos mantenemos en dirección Suroeste, prácticamente en el centro del valle.
A nuestra derecha, las paredes del Collaradeta.
Aspecto de la pala de nieve que hemos descendido. En el centro, lo que era nuestra primera opción para el descenso, pero ante el problema de los crampones, bajamos algo más hacia la derecha (según se ve en la foto) de la pala central. El inicio de la bajada no llega a verse ya  lo tapa el espolón rocoso de la derecha. 
Pronto va desapareciendo la nieve y apareciendo el típico terreno calizo, con canales pedregosas, pequeñas zonas herbosas, y afloraciones calizas. Seguimos unos cuantos hitos que vamos viendo así como rastros de senda.
Poco a poco la hierba va ganando la partida. Y perdemos los hitos...no podía faltar. Así que mantenemos la dirección de bajada, con una pared caliza a nuestra derecha, relativamente lejos, y algo más cerca a nuestra izquierda, una loma herbosa, a la que poco a poco nos vamos acercando para superarla ya bastante cerca del Collado de la Espata. El collado, o la menos la ladera de Punta Espata que acaba en el collado, nos sirve de referencia en durante el recorrido.

Se ve bien el tipo de terreno por el que hemos progresado en el  descenso. Caliza y pastos (¿Cubilar de Marañán?) desde el paso (justo a la derecha en la foto) entre el Collaradeta y el Somola Alto (que apenas llega a entrar por la derecha en la foto).
Collado de la Espata. Según nos acercamos recuperamos los hitos. Estos no nos llevan al collado, si no que descienden directamente (hitos y senda) al barranco de Bozuelo o de Villanúa.
El valle presenta una marcada forma de V. El sendero (hitos) desciende primero por el centro, junto al rastro del arroyo.
Ya más cerca de la pista de la Trapa y del refugio, el sendero pasa a la orilla izquierda, avanzando entre el pasto pero manteniendo a pocos metros, a nuestra derecha, el barranco.
Mirada atrás en los últimos metros del valle, ya casi junto al refugio, con el collado al fondo. El descenso ha sido directo, por el centro del barranco. Una vez junto al refugio del Cubilar de la Espata y en la curva de la pista de la Trapa, tomamos en descenso el sendero balizado de verde y amrillo que recorrimos a la mañana hasta la Fuente del Paco. Total, unos 14 km y medio y más de 1.700 m de desnivel positivo. Un bonito paseo que nos sirvió para ir abriendo boca la pasada primavera.

martes, 8 de diciembre de 2015

Mondoto (02-08-2015)

Alguien de la zona definía el Mondoto como uno de esos montes "a los que van los montañeros franceses viejos". ¿Por qué? Porque son los que más saben; porque son montes asequibles y sin dificultades; porque el esfuerzo, cada paso que das, se ve recompensado con creces en la cima. Por la zona nos indicó otros dos que según él entraban en esa categoría, el Castillo Mayor y la Peña Montañesa.
Mondoto y sus paredes sobre el cañón de Añisclo.
Cuando hablábamos con él ya habíamos estado en Peña Montañesa, y después de este verano, tras ascender al Mondoto y Castillo Mayor, no puedo estar más de acuerdo, los tres merecen sobradamente la pena. En este caso, las panorámicas sobre el cañón de Añisclo y hacia las tres Sorores son de esas que piden sentarte y disfrutar.
Caliza, prado y al norte, cerrando la panorámica, siempre las Tres Sorores, el collado de Añisclo y las Tres Marías.
Fecha: 02-08-2015
Montañeros: 3
Recorrido: Nerín (1.280 m) - Collado de la Entrada de la Estiva (1.804 m) - Mondoto (1.957 m) - [Opcional: Recorrido junto al borde del cañón de Añisclo - Collado a la altura del barranco de Espluquetas- Vuelta por el centro de la meseta] - Collado de la Entrada de la Estiva (1.804 m) - Nerín (2.175 m)
Distancia (Ida y vuelta): 12,24 km (incluye el recorrido opcional). Ascensión y vuelta unos 9 km.
Desnivel (positivo): 833  m
Duración (con paradas): 4 h 53 min, incluye el recorrido opcional. Hasta la cima, 1 h 45 min.
Dificultad: Fácil.   
Track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10377849

Salimos de Nerín. Si venimos de abajo, pasado el hotel y antes de entrar en el pueblo, tomamos la carretera que sale a la derecha y que, tras pasar la zona de aparcamiento del autobús de Ordesa, hace una "S" hasta pasar la Ermita de Santa María (según los mapas, porque ahora lo que destaca es la omnipresente torre de telefonía) y encontrarnos la barrera del Parque Nacional que nos impide continuar por la pista. 

Hasta aquí se podría traer el coche sin problemas, pero nosotros hemos pasado la noche en el Albergue Añisclo, así que salimos andando desde su puerta, y andando hacemos también ese, más o menos, primer kilómetro de pista.

Empezamos a andar por la pista. A nuestra derecha y en el centro de la foto, recortada contra el horizonte tenemos la Peña Montañesa. (Por cierto, ese punto negro en el centro es un pájaro que no quiso perderse la foto).
Nerín visto desde la pista. Cuatro casas, pero con un hotel y un albergue de los recomendables.
Apenas unos metros antes de la barrera a nuestra derecha sale un sendero señalizado. Las indicaciones de "Cuello Arenas-Mondoto" en el cartel verde no deja lugar a dudas.

Caseta, barrera y prohibición de paso a vehículos. A la derecha de la pista comienza el sendero.
Ascendemos entre boj y erizones, ni un árbol para dar un poco de sombra, por terreno kárstico. La senda generalmente está muy bien marcada y, se nota que es una senda muy transitada, encontraremos hitos cada pocos metros.
Gran parte del recorrido tiene esta pinta. Suelo calizo, erizones y boj.
La senda subirá primero más o menos directa hacia el norte, y tras unos 250 metros llegaremos a una bifurcación. Nuevo cartel verde y además indicaciones de pintura. Tomamos a la derecha, dirección, como no podrías ser de otra forma, Mondoto. La senda de la izquierda nos llevaría a Cuello Arenas.
Bifurcación. Tomamos a nuestra derecha dirección Mondoto.
Tras esta bifurcación el camino enfila hacia el Este. La pendiente se suaviza hasta que nos acercamos al Barranco de Ballatar. Nos encontramos aún algunas pequeñas pozas con agua que no dificultan en absoluto su cruce.
Nos acercamos al barranco Ballatar. Se mantiene el mismo tipo de terreno.
El barranco aún conserva algo de agua, pero la pinta a principios de agosto es que se secará pronto.
Al otro lado del barranco el camino sigue ascendiendo hasta dar con el cauce de un arroyo (seco ahora en agosto) que unos metros más abajo se unirá al del Barranco que hemos cruzado. Dejamos el cauce de este arroyo a nuestra a nuestra izquierda y seguimos subiendo paralelos al mismo.
Cruzamos el barranco y seguimos el sendero y los hitos. Al principio mantenemos el mismo paisaje.
Pero luego poco a poco, va surgiendo el prado.
Mientras el sendero nos conduce hasta el collado de la Entrada de la Estiva, van desapareciendo bojs y erizones dejando paso al prado.
Ya en el collado giramos a nuestra derecha y ascendemos por prado siguiendo los rastros de senda.
Una vez en el collado giramos a nuestra derecha 90 º y ascendemos (Este Sureste) por prado y sendero marcado. Mientras subimos ya empezamos a ver hacia el norte (nuestra izquierda) las Tres Sorores y las Tres Marías.  
Según subimos esta última cuesta no podemos menos que pararnos a contemplar las vistas. Al Norte ya empieza a aparecer el Perdido.
Seguimos el sendero hasta alcanzar los cortados sobre el cañón de Añisclo. En ese punto continuamos, ahora prácticamente ya en llano, siguiendo el borde del cañón hacia la derecha hasta alcanzar  la cima del Mondoto (1.957 m; 1 h 45 min). Las vistas hacia cualquier dirección, (incluso hacia bajo, que no olvidemos que a nuestros pies se abre el cañón de Añisclo) son de impresión y justifican sobradamente la ascensión.
Ya hemos llegado al cortado. Como siempre, nuestra primera mirada es al Norte, con el collado de Añisclo en el centro.
Pero también hay que mirar a las paredes sobre el cañón y a las Sestrales al otro lado.
Cañón de Añisclo a nuestros pies.
Vistas al Norte: a la izquierda las cimas sobre Gavarnie (Espalda, Picos de la Cascada, Marboré) y ya más centrados Cilindro, Perdido, Pico Añisclo, Punta de las Olas, Collado de Añisclo y las Tres Marías a la derecha.
Mirando al Sur, la entrada del cañón.
La vuelta se puede hacer sin problemas por el mismo camino de subida, pero nosotros, por aquello de alargar la subida, decidimos dirigirnos hacia el norte, siguiendo el borde del cañón. TopoPirineos sitúa por ahí un sendero, así que la idea es seguirlo hasta donde podamos y luego volver por el centro de la meseta.

Así que descendemos hacia los prados que se ven abajo, hacia el norte. Para ello nos alejamos del borde de cañón y atravesamos en descenso una zona de roca caliza sin senda definida que nos conduce a una zona de prado llana junto al cortado.

Por aquí no vemos un sendero claro, así que seguimos paralelos a los entrantes y salientes del cañón hasta dar con una barrera caliza.
Atravesamos la caliza en descenso...
...hacia los prados que bordean el cañón.
Yendo por el borde nos encontramos una nueva zona caliza que salvamos dejándola a nuestra derecha.
Tras cruzarla se alternan pequeñas zonas de prado y otras de karst con grandes erizones y bojs. Entre los erizones y los bojs se adivinan rastros de senda (coinciden en algunos puntos bastante bien con el sendero en TopoPirineos) aunque el avance, como casi siempre por este tipo de terreno, es bastante complicado y nunca está claro si estas siguiendo un sendero o si simplemente estás buscando el mejor paso entre los bojs.

Esa búsqueda de la zona mas practicable nos acerca en varios puntos a la pared del cañón, cañón que sigue con sus entrantes y salientes. De nuevo, las vistas hacia el cañón impresionan.
Mirada a nuestra espalda: Mondoto.
Los entrantes y salientes del cañón nos dejan preciosas vistas de su paredes.
Pero nos cansamos de dar vueltas entre los bojs y los erizones, el avance es bastante lento,  y decidimos dejarlo, saliéndonos hacia arriba a nuestra izquierda yendo a dar con el Barranco de Espluquetas. Lo seguimos hacia arriba hasta dar con el camino que recorre la meseta por su zona central.

Una vez en el camino aún lo seguimos unos metros hacia el norte, cruzando una pequeña barrera caliza. Frente a nosotros aparece de nuevo toda la zona del Perdido y el collado de Añisclo. Con estas vistas decidimos que lo mejor es sentarse, disfrutarlas mientras comemos algo y, para no alargar demasiado la salida, volver. Por supuesto allí sentados, como buenos montañeros, compartimos planes, rutas realizadas y otras por realizar, e historias sobre los montes que vemos.

Remontando hacia el sendero.
Vuelve a aparecer el Perdido al Norte. Momento de pararse a disfrutar.
Toda la línea de montes junto al Collado de Añisclo. Frente a nosotros el barranco Sabarils y el Barranco de la Pardina algo más atrás, acabando ambos en el cañón de Añisclo. En este punto nos planteamos si acercarnos a la faja Pardina, pero como "lo poco gusta y lo mucho cansa" decidimos darnos la vuelta.
La vuelta no tiene pérdida. Un marcado sendero recorre el centro de la pradera hacia el collado de la Entrada de la Estiva. A veces se pierde un poco entre los erizones, pero el collado y el Mondoto están siempre ahí, sirviendo de referencia.
Avanzando por el centro de la meseta, entre erizones.
Llegamos al collado de la Entrada de la estiva. A nuestra izquierda la loma que hemos ascendido antes para acceder a la cumbre del Mondoto. Ya se ve que no presenta dificultades.
Una vez en el collado seguimos si más el camino que hemos recorrido en la subida.

Hasta el momento hemos estado solos por la zona, pero ahora, bajando, nos encontramos unos cuantos grupos que suben. El calor empieza a apretar y no podemos menos que apiadarnos de los que inician a esa hora la subida, aunque a nosotros la bajada se nos hace rápida y cómoda hasta Nerín.
Nos acercamos al collado, y de ahí, el camino de bajada es el mismo que el de subida.
Llegando a Nerín. En los últimos metros acortamos entre los huertos de la parte alta del pueblo para acabar llegando directamente a la iglesia.