viernes, 16 de febrero de 2018

Córcega GR20: Etapa 10 - Usciolu - Asinau

A priori la etapa de hoy, y a pesar de pasar por la cima del Monte Incudine de algo más de 2.100 m, no parece de las duras. Pero, aunque parece que el cuerpo va bien, o el cuerpo o la cabeza o los dos empiezan a estar cansados por lo que la subida en pleno mediodía al montecillo de marras, sin un arbolillo por los alrededores una vez cerca del Col di Luana, se convierte en un pequeño calvario.
Monte Incudine visto desde la Arista Monda, al inicio de la etapa. Ya se ve que queda lejos.
El inicio es más entretenido, con el avance por el cordal y el descenso hacia el altiplano de Coscione. Y de Incudine al refugio de Asinau una rápida bajada, aunque cuando llegas te preguntas ¿y para esto hemos corrido tanto? ¿qué prisa había por llegar?.
Avanzando por la Arista Monda. Sendero sin dificultades.
Fecha: 11-07-2017
Montañeros: 2
Distancia: 16,26 km
Desnivel positivo: 895 m
Desnivel negativo: 1.093 m
Duración (con paradas): 7 h 40 min
Recorrido: Refugio Usciolu (1.735 m) - Bocca de Suragheddu (1.786 m) – Arista Monda - Fuente (1.650 m) – Bocca di L’Agnonu (1.568 m) - Altiplano Coscione – Cruce Matalza (1.464 m) – Pasarela Furcinchesu (1.417 m) - Ruinas de Pedinieddi (1 .602m) – Fuente (1.660 m) – Col di Luana – Monte Incudine (2.129 m) - Bocca Stazzunara (2.025 m) -  Refugio Asinau (1.520 m).
Dificultad: Fácil.
IBP Index: 128
Track en Wikiloc:https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/corcega-gr20-etapa-10-usciolu-asinau-19749234

Una vez más el tiempo es una bendición a las seis de la mañana. Desayunamos en las mesas de la terraza lo que compramos en la tienda del refugio el día anterior, aunque no compré café (fallo mío) y me cuesta arrancar sin la dosis de “drogaína”.
Refugio de Usciolu y su terraza.
Ya con las mochilas a la espalda lo primero será subir a la Bocca de Suragheddu, una corta subida de unos 50 metros de desnivel y apenas 10 minutos de marcha que ayer se le hicieron eternos a la chica que bajaba a última hora. Para nosotros lo suficiente para calentar, así que paramos a ajustar la mochila, quitarnos la sudadera…y sacar una última foto del refugio de Usciolu.
Como no conocemos la zona no nos situamos, pero ahí tenemos el Monte Incudine, a la vista desde la terraza del refugio.
Última mirada al refugio según subimos a la Bocca de Suragheddu.
Ahí está la Bocca de Suragheddu. Menos de 50 metros de desnivel, lo justo para calentar.
El sendero sigue ahora durante un buen rato, como unos tres kilómetros, en dirección Suroeste por la cresta (Arista Monda). Con continuas subidas y bajadas, avanzamos sin dificultades por un marcado sendero, como es habitual en el GR20. Unas veces iremos por una vertiente, otras por la otra, pero siempre en un paisaje dominado por el granito. Las vistas hacia el Sur nos permiten ver el resto de la etapa, al menos hasta la cima del Monte Incudine.
Comenzamos a caminar por la cresta.
A nuestro alrededor, curiosas formaciones de roca.
Y por delante, más subidas y bajadas pero siempre con sendero.
Arista Monda.
Tras pasar una pedregosa canal en la cresta (1.801 m; 1 h 40 min) comenzamos la bajada hacia la Bocca di L’Agnonu. Comienzan a aparecer los árboles, concretamente hayas antiguas y retorcidas, con bastante espacio entre ellas en el que nos encontramos vacas pastando. Ya cerca de la Bocca nos encontramos una fuente (1.650 m; 1 h 55 min), apenas a unos metros del sendero. Recargamos agua, por si acaso, y continuamos perdiendo todavía algo de cota hasta la Bocca di L’Agnonu (1.568 m; 2 h 15 min) donde encontramos un poste indicador y varios carteles repartidos por las rocas.
Corta canal por la que pasaremos al otro lado de la cresta,...
...tras superarla descendemos hacia la Bocca di L’Agnonu.
Nos encontraremos un bosquecillo de pequeñas y retorcidas hayas,...
...muchas de ellas trasmochas,...
...pero dejándonos fotos preciosas.
Fuente. El ejemplar de la foto no creo que esté haciendo la GR.
Bocca di L’Agnonu. Incudine a la izquierda, GR20 oficial a la derecha.
Tanto cartel nos lía un poco, o a mí me falta el café…el caso es que nos vemos obligados a tirar del libro de Desnivel (sí, he cargado con él en la mochila) para asegurarnos. En esas llegan el par de franceses que, al vernos con papeles en la mano, no dudan en sacar su guía, francesa y muy detallada, ni punto de comparación con la nuestra. Al final era lo que pensábamos, la variante al Monte Incudine sale a nuestra izquierda (Sureste, señalizada como variante GR20 con marcas amarillas) y el GR20 oficial a la derecha (Suroeste), siguiendo las marcas rojas y blancas habituales.   
Indicador en la Bocca di L’Agnonu.
Continuamos siguiendo las marcas amarillas.
Seguimos de momento por bosque, perdiendo poco a poco cota hasta salir al Altiplano Coscione, una zona más o menos llana, despejada y cubierta de hierba entre la que serpentean, además del GR20, pequeños arroyos y desde donde vemos lo que nos espera para llegar a la cima del Incudine. Aprovechamos un montículo con su par de hayas para hacer una parada. Llevamos unas tres horas
andando y visto lo que falta, mejor coger fuerzas. Y ya puestos a parar, el altiplano Coscione es un sitio muy agradable. 
Bosque camino del altiplano Coscione.
Altiplano Coscione, con el Monte Incudine sobre él.
Mirada, mientras descansamos, al camino recorrido hasta el centro del altiplano.
Continuamos y llegamos al cruce de Matalza (1.464 m; 3 h 35 min). Un todo terreno aparcado nos dice que el terreno no es tan salvaje. Desde este cruce se podría retornar al GR20 oficial, pero evidentemente nos mantenemos en las marcas amarillas que en 5-10 minutos nos llevan al pequeño puente colgante de Furcinchesu (1.417 m; 3 h 45 min).

Arroyo en el Altiplano Coscione.
Salimos del altiplano...
...para llegar a Matalza, un cruce de caminos que nos permitiría retomar la GR20 oficial.
Seguimos, en cambio, por la variante con el arroyo a nuestra izquierda.
Pasarela Furcinchesu.
La pasarela marca el punto de inflexión. Se acabó la bajada y toca subir. Hasta la cima nos quedan unos 700 metros, no tantos a priori, pero nos van a caer todos a plomo. Al principio comenzamos subiendo entre hayas para salir a una zona despejada y cubierta de arbustos que impiden que te salgas del sendero marcado. Pasamos junto a unas ruinas, ruinas de Pedinieddi (1 .602m; 4 h 15 min) y volvemos a ingresar en el bosque donde encontraremos una nueva fuente (1.660 m; 4 h 30 min). Nos sentamos junto a la fuente. Se agradece la sombra y el frescor. No lo sabíamos, pero esa iba a ser la última sombra buena del día. De haberlo sabido lo mismo nos habríamos quedado un poco más. 
Cruzando la pasarela, de uno en uno. A partir de aquí tocará subir.
Salimos del bosque y llegamos a una zona llana y despejada.
Desde ella podemos ver las laderas del Incudine sobre nosotros.
Volvemos a entrar en un  bosquecillo. Ahí encontraremos la fuente.
Abandonamos la fuente y salimos a terreno despejado. Sobre nosotros tenemos ya la mole del Monte Incudine. El sendero se dirige poco a poco al Este, donde empieza a marcarse un amplio collado, el Col di Luana (aprox. 1.800m), al que finalmente no es necesario llegar. En sus cercanías el sendero gira a nuestra derecha (Sursureste) y ataca la subida por el cordal.
Camino del col di Luana.
Mirada a nuestra espalda, la subida desde el altiplano.
...y la arista Monda, con la Bocca di L’Agnonu a su izquierda.
Col di Luana. No llegaremos a él.
Varias antecimas, algunas salvadas dejándolas a nuestra izquierda, nos engañan haciéndonos creer que ya llegamos…pero no, la cima es la que se ve a lo lejos, como cerrando un pequeño circo y nos cuesta algo así como una hora llegar allí desde la zona del Col di Luana. Pero todo llega y por fin, justo al mediodía, llegamos a la cima del Monte Incudine (2.129 m; 5 h 45 min). 
Empezamos subiendo por el cordal.  Las primeras rampas son duras, o lo parecen con el sol encima nuestro.
A nuestra izquierda, cerrando el cordal tenemos la cima...
...pero para llegar todavía tendremos que superar algunas antecimas.
Comenzamos a ver la cruz de la cima...
Montículo de granito que constituye la cima del Monte Incudine. ¡Llegamos!
Tras las fotos de rigor en la granítica cima, donde volvemos a coincidir con el par de franceses, buscamos como locos algo de sombra. Mediodía y bloques de granito no es el mejor de los escenarios para ello. Nos sentamos entre las piedras, pero allí no hay quien pare a esas horas así que paramos lo justo para comer algo y comenzamos la bajada, continuando por el cordal, hasta la Bocca Stazzunara (2.025 m; 6 h 40 min).
Monte Incudine. Foto en la cima de los esforzados excursionistas.
Desde la cima tenemos a la vista todo el recorrido del día, con la Arista Monda, la Bocca de  Suragheddu, el altiplano Coscione...
Hacia la otra vertiente tenemos paredes escarpadas y aristas de roca...por ahí  abajo andará el refugio.
Bajamos siguiendo el cordal hasta el siguiente Collado.
Bocca Stazzunara.
En la Bocca enlazamos con el GR oficial. Supongo que por eso está llena de montañeros sentados en las rocas. Nosotros no paramos y continuamos (Sur) en descenso, siguiendo las marcas en las placas de granito. Habíamos leído de la dificultad de esta bajada, pero tampoco nos parece gran cosa.  Buenas placas, con buen agarre, aunque con bastante pendiente, y luego alguna bajada más vertical para salvar alguna roca y en la que hay que poner las manos. Ya cerca del refugio la pendiente se suaviza y el sendero se hace más amigable.
Las vistas desde la Bocca Stazzunara se merecen unas fotos.
Por ejemplo, las agujas de Bavella frente a nosotros. Mañana iremos por ahí,  y merecerá la pena.
Desde la Bocca Stazzunara tenemos a la vista el refugio Asinau. Está claro que la bajada va a ser vertiginosa.
Primero tendremos que descender  por unas grandes placas de granito. Sin problema al menos en seco.
Superadas las placas el sendero sigue bajando directo...
...hasta que ya cerca del refugio la pendiente se suaviza y giramos a nuestra izquierda.
Última mirada al collado Stazzunara. Ya se ve que la bajada ha sido directa.
Cuando llegamos al refugio Asinau (1.520 m; 7 h 40 min) nos deprimimos bastante. El edificio del refugio se quemó hace un par de años y no hay “refugio”, tan solo un par de casetas de obra prefabricadas para los guardas (cocina, tienda), una carpa que hará las veces de comedor y donde veremos a la mañana que hay gente durmiendo, así como algo separados, los WCs ecológicos (sucios, a diferencia de los ecológicos que habíamos encontrado hasta el momento) y las duchas (con manguera de jardín para ducharte y sin techo, esto último casi mejor ya que el sol te calienta mientras te duchas con agua fría).
Refugio de Asinau. En el centro la carpa, las casetas de obra y la fuente. A la izquierda la casa de los guardas y aún más a la izquierda, ya fuera de la foto, tendremos las duchas y los baños.
Vemos al llegar varios montañeros que se agolpan bajo la escasa sombra de un único y raquítico árbol junto a la fuente y un par de caballos que se revuelcan en el polvo de lo que son los emplazamientos de las tiendas. Nos acercamos al barracón para avisar de nuestra llegada y pillar tienda. Nos sorprenden las infinitas moscas posadas en la tienda de suministros. Cada alimento parece estar cubierto por una masa negra que se mueve y de vez en cuando se levanta…nos prometemos no comprar nada que no esté envasado.

Evidentemente no puedes dormir en el refugio, directamente la web del Parque ni te daba esa opción. Y por un error mío, resulta que donde creía que indicaba que íbamos dos personas reservé (y pagué, ya me vale) dos tiendas. Como no me devuelvan el dinero me voy con mis dos tablillas y pillo dos tiendas una al lado de la otra. Nos vendrá bien para dejar las mochilas y dormir más desahogados.

Nos duchamos, hacemos la colada y el sol sigue cascando. Por supuesto en la tienda tampoco se aguanta. Así que decidimos bajar a por la obligada Pietra y probar suerte en la carpa, ya que a estas horas el arbolito ya no da ni sombra. ERROR. Compartimos la carpa con el par de franceses, el alemán, las catalanas…y un millón de moscas. Mover las manos no las espanta, solo las cambia de sitio. Finalmente, la mejor estrategia parece ser alimentarlas. Dejamos un envoltorio de una chocolatina lleno de chocolate derretido encima de la mesa y se cubre totalmente de moscas…pero nos dejan en paz. El problema es que en cuanto llega alguien lo ve, piensa “qué asco” y las espanta. Por supuesto, a todo el que llega lo primero es pedirle que no haga eso, luego le explicamos el motivo y poco a poco volvemos a la normalidad.

Las agujas de Bavella, al otro lado del valle, son todo un espectáculo vistas desde la terraza del refugio, aunque necesites más de una foto para sacarlas sin que se cuelen las moscas.
Agujas de Bavella, ¡ahora sí!.
La cena en la carpa es peor, algo mejor en las mesas de fuera. Ahora hay que defender la comida de las moscas (embutido y paté, pasta…sorprendentemente aceptable) y todo mientras comes e intentas mantener una conversación con los compañeros de mesa. Un plato se ha quedado en la mesa que hace de mostrador, sus dueños no han aparecido cuando les han llamado para recogerlo. Las moscas se dan un atracón de embutido y paté y se me revuelve el estómago pensando que mi plato también ha estado por ahí.
 
Afortunadamente el sol se va poniendo y las moscas se van calmando. Nos sentamos en la terraza a disfrutar, ahora que se puede, de las vistas. Frente a nosotros, al otro lado del valle, nos esperan las agujas de Bavella, el espectacular “casi-final” de nuestro trekking. La conversación con el resto de montañeros, tras la cena, analiza lo que nos falta. Hay gente que ya lo tienen decidido, si las fuerzas los acompañan les queda un día de GR20. Otros se decantan por atenerse a lo marcado, dos días hasta Conca parando en Paliri. ¿Nosotros? La decisión a lo largo del día de mañana.
Perfil de la etapa de hoy. Bonito el perfil del Monte Incudine al final de la etapa.
   

martes, 6 de febrero de 2018

Córcega GR20: Etapa 9 - Col de Verde - Usciolu

Seguimos con el GR20 SUD. Hoy gran parte del recorrido lo haremos por el cordal, entretenido a ratos, manteniendo prácticamente en todo momento la dirección Sur y acercándonos de forma muy directa al final del trekking.
Punta Mozza (1.831 m) y Punta Furmicola (1.981 m). El final de la etapa de hoy está tras estas montañas.
Serán más de 1200 m de desnivel positivo los que tendremos hoy. Para mí, lo peor será el calor y la humedad en la zona entre la Punta Moza y el Monte Furmicola. Las nubes se agolparán en la vertiente Este en esta parte del recorrido, pero siempre manteniéndose justo por debajo de nosotros y aportando humedad, pero sin taparnos el sol. 
Perfil del día.
Fecha: 10-07-2017
Montañeros: 2
Distancia: 15,53 km
Desnivel positivo: 1.269 m
Desnivel negativo: 817 m
Duración (con paradas): 7 h 40 min
Recorrido: Bocca di Verde – Relais San Petru di Verdi (1.290 m) – Bocca d’Oru (1.840 m) – Refugio de Prati (1.815 m) – Punta di a Capella (2.030 m) -  Bocca di Laparo (1.525 m) – Monte Furmicola (1.981 m) – Refugio Usciolu (1.731 m)
Dificultad: Fácil, aunque con desnivel positivo importante.
IBP Index: 154
Track en Wikiloc:https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/corcega-gr20-etapa-9-bocca-di-verde-usciolu-19748675

Desayunamos sentados en las mesas de fuera del dormitorio, bajo los árboles. Hace una temperatura estupenda y, como nos da pereza ponernos a andar, alargamos el desayuno…pero no mucho. A las 6:30 ya estamos en el camino. 
Dejamos el albergue de Bocca di Verde. Los platos del desayuno se quedan en las mesas a la espera de que abran el bar.
Cruzamos la carretera y comenzamos subiendo por una pista. Remolonear en la salida hace que coincidamos con las catalanas y el alemán al inicio. Poco a poco cada uno pondrá su ritmo y sin más nos iremos distanciando. Nosotros, con menos peso al ir sin tienda, nos quedaremos en cabeza.
Pronto la pista se convierte en sendero, continuando una subida bastante directa por el bosque. Saldremos a una zona llana, donde cruzaremos un arroyo, con la ladera que nos dejará en la Bocca d’Oru frente a nosotros (Sureste).
Lo primero, cruzar la carretera...
...para tomar una pista que, como no podía ser de otra forma, sube y se interna por el bosque.
Pronto la pista se convierte en sendero.
Salimos a un pequeño llano con una empinada ladera frente a nosotros.
El sol empieza a verse en las cumbres. En breve estaremos "disfrutando" de las temperaturas del GR20 SUD.
Iniciamos la subida por la ladera, primero por bosque y luego por prado, hasta llegar a la Bocca d´Oru (1.840 m; 1:30 min). Ya tenemos en la bolsa los primeros 600 m de desnivel…pero aún queda bastante día.
Sendero en el bosque...
...donde el musgo que cubre algunos ejemplares nos habla de la pureza del ambiente.
Poco a poco el bosque empieza a clarear...
...y salimos a una ladera, empinada y despejada...
...por la que ascendemos a la Bocca d'Oru.
Al otro lado (Este), frente a nosotros, el mar.
Y a nuestra espalda las montañas que llevamos recorridas en las etapas precedentes.
En la Bocca d’Oru giramos a nuestra derecha (Sur) avanzando por prado, y manteniendo cota al principio, hacia el Refugio de Prati. El cordal quedará a nuestra derecha. Un corto descenso nos deja en el Refugio (1.815 m; 1 h 55 min).  La zona, llana y cubierta de hierba, tiene buena pinta, aunque como casi siempre sin sombra. No entramos en el refugio, pero se ve que es de los básicos y “no renovados”.
Tras la Bocca d'Oru seguimos por prado...
...mostrándose en seguida el Refugio de Prati y al fondo, el cordal con la Punta de a Capella (en el centro de la foto, la segunda de la izquierda) por el que deberemos continuar.
Indicador junto al refugio.
Refugio de Prati. Las ikurriñas, como las banderas corsas, estarán en todos los refugios del Parque.
Del refugio cruzamos el prado y nos dirigimos hacia el cordal, de frente a nuestra derecha. De aquí prácticamente lo seguiremos hasta Usciolu. Comenzamos subiendo por prado, con el sendero muy erosionado, y luego alternando pasos por roca (granito) aunque sin dificultad. Aunque el sendero va un poco más bajo, vemos a nuestra derecha una pequeña cima con grandes bloques de granito por los que trepar hasta su cruz.
Del refugio nos vamos hacia la derecha, hacia el cordal.
Parecía que no, pero hay una buena subida desde el refugio (algo a la derecha del centro de la foto). Al fondo, la Bocca d'Oru.
Alcanzada la cresta continuamos por ella...
...salvando la primera cima por una placas bajo la misma.
...para retomar algo más adelante, ya con la Punta de a Capella a la vista, la cresta.
No llevamos mucho andado así que nos vemos fuertes y decidimos subir abandonando ligeramente la GR. Al principio encontramos sendero y algunos hitos. Ya cerca de la cima trepamos por donde podemos, encontrando buen granito, aunque con placas bastante grandes y lisas (II o II+, al menos por donde subimos nosotros). La cima de la Punta de a Capella (2.030 m; 3 h 5 min), con una pequeña cruz de madera, nos deja las vistas del camino recorrido desde la Bocca d’Oru y de parte del camino por recorrer, hasta el Monte Furmicola.  
Cima de la Punta de a Capella. Hay que desviarse unos metros de la GR y trepar un poco para llegar.
De ahí venimos. En el centro, en la zona verde, el refugio de Prati y sobre él, algo más al fondo, la Bocca d'Oru.
Y para allí vamos. En el centro de la foto, con nubes en su vertiente Este, Punta Mozza y el Monte Furmicola. 
Descendemos, para no desandar el camino, siguiendo el cordal para juntarnos de nuevo con la GR. Como la GR va a avanzar por la arista, y como la arista presenta algunas zonas de roca complicadas, el sendero pasa de un lado a otro de la arista según se encuentra las dificultades, bajando para evitarlas y subiendo una vez superadas. En este plan llegamos al Bocca di Laparo (1.518 m; 4 h 55 min). Descansamos un poco a la sombra y antes de continuar nos acercamos al mirador y tratamos de orientarnos con su mesa de orientación. 
Abandonamos la Punta de a Capella y retomamos el sendero. Ya se ve que la "cima del día" tampoco ha sido gran cosa.
A nuestras derecha, algunas aristas rocosas...
... y amplios valles que contrastan con los valles cerrados y más "Pirineos" que nos encontramos en las primeras etapas.
El sendero subirá y bajará buscando sortear las dificultades de la arista,...
...obligándonos en algún caso a perder cota en cerradas zetas. Cota que luego habrá que recuperar.
Terminamos con la arista, descendemos siguiendo el cordal y nos introducimos en el bosque.
Pequeñas hayas entre las que avanzamos hasta...
...la Bocca di Laparo.
La mesa de orientación en la Bocca di Laparo...
...y la foto real. Punta Mozza y Furmicola nos esperan.
Después de la Bocca de Laparo dejamos la arista a nuestra derecha y continuamos subiendo por el bosque, a ratos de ejemplares pequeños pero muy denso. La subida tira de zetas en algunos puntos para salvar el desnivel. Esta zona se me hace muy pesada. Pendiente (otros 400 metros y pico de desnivel casi de tacada), calor y humedad se confabulan contra mí. Además, cuando pasamos bajo la cima de Punta Mozza desaparece el bosque, y nos quedamos a pleno sol y por si teníais dudas o no lo he dicho aún, en Corcega y en julio el sol casca con fuerza.
Empezamos subiendo por el bosque, denso...
...aunque a veces nos deja entrever las montañas a nuestra espalda.
Luego saldremos a una zona despejada.
Una eminda ladera y algunas zetas nos conducirán al cordal.
El sendero sigue subiendo hasta alcanzar el cordal, ya pasada Punta Mozza, pasando al otro lado del cordal.  Sobre nosotros se ve un collado (¿Bocca di a Furmicula?), al que nos dirigimos. En el collado pasamos de nuevo a la otra vertiente y continuamos entre canchales y grandes bloques, paralelos al cordal.
Dejamos atrás Punta Mozza, camino del Monte Furnicula. Las nubes siguen ahí.
Superado el collado, pasamos junto a los grandes bloques de granito del Monte Furmicula (1.981 m; 6 h 25 min), al que no subimos, aunque la cima está ahí mismo.
Ya queda menos para el collado, no es tanto...
...pero parece que la cuesta se nos está atragantando.
Indicador del Monte Furmicola (o Furmicula, depende de donde lo veas escrito). La cima unos metros más arriba.
Continuamos por el cordal, ahora con cómodas subidas y bajadas durante un corto trecho y luego perdiendo cota según la pierde la cresta. El refugio, algo así como un par de kilómetros después del Monte Furmicola, aparecerá a nuestra izquierda, un poco más abajo de la cresta.
Superado el Monte Furmicola el sendero se mantiene en el cordal.
Como volvemos a estar en la vertiente Este vuelven las nubes y entre ellas aparece, algo más abajo, el Refugio de Usciolu.
Refugio de Usciolu. El edificio del centro de la foto es el refugio, donde tenemos el dormitorio y la cocina libre. A la izquierda, entre los árboles, la tienda de suministros-casa del guarda.
Cuando llegamos (Refugio Usciolu; 1731 m; 7 h 40 min) pasamos junto a la caseta de los guardas y tienda de suministros y nos dirigimos al edificio del dormitorio. La puerta está abierta, aunque con un palo cruzado. Me asomo dentro… y me cae una bronca del guarda que aparece a mi espalda. Intento salvarme con el “perdona, no sé francés” y resulta que el guarda ha estado bastante tiempo en Perú, así que continua la bronca en castellano sin ningún problema…(luego se disculparía un par de veces, pero la bulla ya me la montó).

Volvemos con él a la tienda de suministros (la “recepción”). Probablemente la tienda mejor surtida de las que hemos visto en el GR, con cosas impensables como naranjas, melones…aunque a precios del artículo de lujo que son algunas cosas en la montaña. También hay que tener en cuenta que 1) no dan menú para la cena, tan solo un plato del día (a reservar cuando llegas) que en nuestro caso fue un plato de pasta con zanahorias que costaba pasar y 2) no dan desayuno…así que acabas comprando en la tienda sí o sí. En nuestro caso, algo para acompañar el plato único (las típicas latas de ensalada presentes en todos los refugios) y algo para desayunar.

Un par de casetas son las duchas, por lo visto la de más abajo tiene el agua “caliente”. Nosotros nos conformamos con al de arriba…moho por todas partes y agua fría saliendo de un trozo de hidromasaje arrancado de vete a saber dónde.    
Refugio Usciolu y sus alrededores visto desde la subida a Bocca de Suraghedum, continuación del GR20. Algo más atrás del refugio, entre los árboles, está la tienda de suministros y "recepción". Más  abajo del refugio se puede ver la caseta del baño y las duchas. Como siempre, emplazamientos para tiendas en cualquier lugar más o menos plano y las omnipresentes Quechua verdes.
Tras la ducha nos sentamos en el porche del refugio a dar cuenta de la Pietra de rigor. Afortunadamente tiene sombrillas, si no allí no hay quién pare. La gente va llegando poco a poco. Para los del Sur es de los primeros días, y vemos de todo: un grupo organizado de los de Corsica Aventure con gente que parece que no van a llegar muy lejos (ampollas impresionantes, quemaduras de sol…). La verdad es que los que llegan del Norte parecen comparados con ellos montañeros experimentados. También vemos a una montañera que llega medio zombie y sola. Viene por el sendero desde el Sur mientras estamos cenando y parece que no va a alcanzar el refugio nunca. Baja desde el collado hacia el refugio parándose a cada paso, sin fuerzas y con la luz del día que ya va bajando, al final sube gente a buscarla. La etapa se le ha hecho eterna y llega sin fuerzas, probablemente también deshidratada. No sabemos si continuó o no al día siguiente. Supongo que por aquí pueden estar acostumbrados, ya que en el GR20 hay de todo.   

Tras la cena (plato único que  no fuimos capaces de terminar, algo de ensalada y embutido), también en las mesas del porche, el guarda pasa con la botella de “aqua vitta” invitando a un chupito. Algo es algo.

El dormitorio está hasta arriba (tiene dos, pero solo abrirán uno) lo que me hace temer por mi sueño. Curiosamente el que duerme a mi lado no debe ser del grupo, o no es la primera vez que viene por aquí, y desaparece en cuanto oscurece para volver antes de que comience el movimiento a la mañana. ¿Dónde durmió? Ni idea, pero me dejó espacio para estirarme, algo que le agradezco eternamente.