viernes, 12 de mayo de 2017

Aneto y las agujas Daviu y Escudier, desde la Besurta (12-08-2016)

Sentarte en una terraza en Benasque, en verano, es oír hablar del Aneto. Desde las dudas más básicas pre-ascensión (¿Necesito crampones? ¿Cómo es el paso de Mahoma?, ¿Cuánto se tarda?...) a los relatos post-ascensión, siempre aderezados de algo de épica y acompañados de sus inevitables cervecitas. 
Preciosas vistas de Aneto-Maladeta, desde la Tuca Blanca de Pomero. Aunque desde esta vertiente no se ven las agujas, tenemos a la vista los Portillones, el glaciar y por supuesto, el Aneto.
El Aneto faltaba (hasta hoy) en este blog. Aunque hemos ascendido un par de veces anteriormente,  por una cosa o por otra nunca lo había subido y la verdad es que si lo subo ahora es por añadir otro par de cimas de esas de “coleccionista”, las agujas Daviu y Escudier a las que llegaremos descendiendo desde la cima del Aneto. En nuestro caso, tachar esas dos cimas fue una magnífica excusa para volver al techo de los Pirineos.
Cualquier cima, frente al Aneto, apenas destaca. Anetos y agujas , la mole en segundo plano, vistas desde los Russell.
Fecha: 12-08-2016
Montañeros: 2
Distancia: 14,9 km
Desnivel positivo: 1.741 m
Desnivel negativo: 1.741 m
Duración (con paradas): 10 h 15 min
Dificultad: Moderada. (F+ según las guías). Salida larga en la que tener en cuenta la duración, el desnivel, el paso del glaciar y el expuesto Puente de Mahoma (paso de I). 
Recorrido: Besurta (1.900 m) - Refugio de la Renclusa (2.140 m) - Portillon Superior (2.880 m) - Collado Coronas (3.196 m) - Pico de Aneto (3.404 m) - Aguja Daviu (3.350 m) - Aguja Escudier (3.315 m). Vuelta por el mismo camino.
Track en wikiloc:  https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14459982

Madrugamos. El primer autobús para La Besurta no va lleno, pero somos unos cuantos los que echamos a andar tras su llegada, a las 5:45. El sendero, muy marcado y evidente, enfila hacia el Sur, siguiendo en su sus primeros metros el sendero hacia Aigualluts y desviándose (derecha, poste indicador, señales de GR) recorridos apenas 500 metros.

Parece que todos seguimos el mismo camino, al menos hasta el refugio de la Renclusa. Formamos una fila india de frontales, necesarios a estas horas, que avanza al ritmo que marca alguien que no conocemos ni llegaremos a saber quién era, pero que lidera este primer tramo de ascensión hasta el refugio con un ritmo constante, lo suficientemente rápido para que no tengamos ganas de pasar y lo suficientemente lento como para que todos vayamos cómodos detrás de él. Yo apostaba por un guía, pero me quedé con las ganas de saberlo.

Cuando llegamos a la Renclusa (2.140 m; 45 min) ya está amaneciendo. La fila india se rompe, unos entran en el refugio, otros aprovechan para organizar las mochilas, alguno se va hacia el Pico del Alba, otros directamente continúan. Nosotros seguimos por la transitada senda que deja a nuestra derecha el arroyo que acaba en el Forau de la Renclusa.

Enseguida comenzamos a subir por canchales, múltiples rastros de senda e hitos nos van guiando en esta subida. Adelantamos, nos adelantan…esta parte de la ascensión es dura y el terreno y las diferentes variantes que seguimos unos y otros hacen que avancemos a ritmos también diferentes.
Contraluces en la subida. El cielo promete un buen día de montaña.
Comenzamos a subir por los canchales tras superar el refugio.No vamos solos.
A nuestra derecha, según subimos, se van iluminando las cumbres: Pico del Alba, Mir, Sayo...
Los hitos nos van subiendo hacia el Portillón Inferior, en el contrafuerte a nuestra izquierda que desciende desde la Maladeta. La primera vez que subimos al Aneto seguimos los hitos, muy evidentes, hasta ese gran collado en el contrafuerte y accedimos a los canchales, bastante más abajo del glaciar, por ese punto. Hoy la idea es continuar hasta el Portillón Superior, así que no seguimos los hitos que se van hacia el Inferior, y nos mantenemos algunos metros por debajo del contrafuerte, siguiendo a un grupo que vemos por delante nuestro.

Cuando los alcanzamos nos enteramos que van a la Maladeta…sin embargo no estamos del todo desencaminados, ya que quieren acceder al Portillón Superior por el contrafuerte. Una línea de hitos sale a nuestra izquierda y asciende al contrafuerte. La seguimos, entramos en una corta vira y, por no seguirla más, acabamos con una pequeña trepada que nos deja en el contrafuerte, que en ese punto es amplio y de pendiente no muy pronunciada.
Bloques, bloques, bloques...camino del Portillón esto es lo que nos encontramos.
Pero según subimos al contrafuerte de los Portillones el camino, al menos en su inicio, se hace más transitable.
Localizamos la línea de hitos, con su rastro de senda, que lo recorre y seguimos ascendiendo. Tras una zona de mayor pendiente, en la que coincidimos con un gran grupo de franceses que sin duda han pasado la noche en la Renclusa, el contrafuerte se va estrechando. Avanzamos primero por el filo, y luego descendemos un par de metros a nuestra derecha, siguiendo los hitos por grandes bloques que nos dejan en el Portillón Superior (2.900m, 2 h 5 min).
Avanzamos hacia el Portillón Superior. A nuestra espalda el Salvaguardia...
...y de frente, la preciosa cima de la Maladeta, en la que estuvimos hace unos años, con el glaciar a sus pies.
Vivacs en la plataforma cercana al Portillón Superior. Por esta zona abandonamos el filo.
La Maladeta está ahí mismo...estoy seguro de que no vamos a tardar en volver.
Nos acercamos al Portillón y miramos al otro lado. Abajo Barrancs, al fondo, hacia el Sureste, Mulleres, un fácil tresmil desde la Besurta.
Y hacia el Noroeste, Mall Pintrat, Boum, Maupas...y la mole del Perdiguero. Aunque en la realidad algo menos torcidos que en la foto.
La brecha del Portillón Superior nos deja ver el Aneto (última cima a la izquierda de la foto) y el evidente recorrido por el glaciar hasta él.
Aquí descendemos por un corto corredor hacia nuestra izquierda, accediendo al caos de bloques y canchales que nos conduce al Glaciar del Aneto. Los primeros metros vamos ganando altura paralelos al contrafuerte, que poco a poco se va alejando de nosotros hacia la Maladeta y el Abadías.

Más o menos en la vertical del Abadías llegamos al glaciar. Nos colocamos los crampones y seguimos la marcada senda que asciende poco a poco por el glaciar. En nuestro caso nos vamos acercando a la muralla que forman el Pico del Medio y Coronas, pasando unos metros por debajo del Collado Coronas, que quedará a nuestra derecha. 
Mirada atrás según bajamos del Portillón Superior a los canchales.
Avanzamos por canchales y bloques encontrando algunos restos dispersos de nieve.
En la vertical del Collado Maldito nos calzamos los crampones y nos internamos en el glaciar.
Collado Coronas.
Rodeamos el contrafuerte que forma la Punta Oliveras, y accedemos a la gran pala de nieve, con el sendero tan marcado que podría pensarse que ha sido excavado, que nos conduce a un paso en la roca.  Mantenemos los crampones, pero la falta de nieve hace que nos los quitemos muy rápido.
Salvamos el contrafuerte que baja de la Punta Oliveras...
...y comenzamos la subida de la pala. Aquí el camino es un profundo surco, pero al tener bastante pendiente siempre impresiona.
Unos últimos metros en ascenso, con varios senderos evidentes, por canchales y roca nos dejan en el pequeño rellano, ya con la cima a tiro de piedra, que da acceso al Puente de Mahoma. No hay mucha gente hoy, pero aun así nos toca esperar a que pase un guía con tres montañeros, evidentemente por los tres clientes, no por el guía.
Aprovechamos los últimos metros hasta la cima para mirar atrás. Vistas desde la Tuca de Coronas, sobre el collado Coronas, a la Maladeta.
Puente de Mahoma. En esta ocasión está bastante tranquilo.
Y una mirada rápida a las dos cimas adicionales del día, Daviu y Escudier, que apenas destacan frente a la mole del Aneto.
Salvamos el paso (menos impresionante que la primera vez que lo hicimos, pero no por eso hay que dejar de tener mucho cuidado) y llegamos al Aneto (3.404 m; 4 h 20 min), con su característica cruz. El día está despejado así que el techo de los Pirineos nos deja unas magníficas vistas en 360º.          

Cima del Aneto, como decía, no muy concurrida...
...lo que nos permite hacer fotos como ésta.
Mirada hacia el Este. Por ahí andan Tempestades, Margálida y los últimos los Russels.
Y a su izquierda, Tuca de Mulleres.
Descansamos un rato en la cima. Comemos algo, sacamos fotos, compartimos impresiones con el guía…pero el objetivo del día no era éste, así que nos toca continuar.

Mirando hacia la vertiente de Coronas (o sea, dándole la espalda al glaciar del Aneto) tenemos a pocos metros de la cima, apenas unos 5 o 10 metros, un contrafuerte que desciende hacia el Suroeste.
Descendemos por él. Al inicio es amplio y pedregoso. Luego nos encontramos un pequeño corte, con grandes bloques graníticos, que nos obliga a usar las manos en la bajada y que nos ofrece un magnífico sitio para dejar las mochilas y no cargar con ellas por el contrafuerte.

Superado el corte la pendiente se suaviza y en unos pocos metros nos encontramos los bloques de la cima. Accedemos por nuestra izquierda, trepando un par de metros por los grandes bloques que la forman, para acceder sin problemas a la cima de la de la Aguja Daviu (3.350 m; 4 h 50 min). Hemos perdido unos 50 metros de desnivel desde la cima del Aneto, recorriendo unos 125 o 150 metros en línea recta. Estamos tan cerca de la cima que las irregularidades del contrafuerte apenas nos dejan ver su cruz.
Comenzamos el descenso. Al principio el terreno permite bajar andando.
Aunque unos metros más abajo nos encontraremos unos grandes bloques...
...que nos obligarán a usar las manos, aunque sin que tengan dificultad o exposición.
Tras los bloques la siguiente subida es ya la cima.
Al ir subimos directamente afrontando esa pequeña trepada de la izquierda, pero al volver decidimos no volver a subir y lo salvamos por la pequeña plataforma más a la izquierda aún.
Vistas del Aneto desde la cima de la Aguja Daviu. Hemos empezado descendiendo del Aneto por la zona central llevándonos el contrafuerte poca a poco hacia la derecha de la foto.
Tras unas pocas fotos continuamos por el contrafuerte, abandonándolo en seguida hacia nuestra izquierda (hitos) cruzando una canal por su parte superior. Hemos descendido unos metros y el terreno por aquí está algo más deshecho, así que lo cruzamos con cuidado, para ascender a continuación a la cima de la Aguja Escudier (3. 315 m; 5 h). Un pequeño hito marca  la cima. Apenas unas fotos del entorno y retomamos la marcha.
Avanzando por el contrafuerte nos encontramos una de las salidas del Corredor Estasen.
Iniciamos un corto descenso, apenas unos metros, por el inicio de una amplia canal que encontramos a nuestra izquierda, para luego remontar.
Mirada atrás en la parte superior de la canal. Hemos descendido por ese corredor que se aprecia a la derecha.
Pequeño hito en la cima de la Aguja Escudier. Al fondo el contrafuerte por el que hemos bajado y el Aneto.
Desde aquí toca deshacer lo recorrido. Ascendemos los casi 100 metros que hemos perdido de desnivel hasta la cima del Aneto, aunque ahora no ascendemos a la cima de la Aguja Daviu. Tras el Aneto volvemos a cruzar el paso de Mahoma y descendemos hasta el glaciar de Aneto. Hoy descartamos volver por el Salterillo, así que seguimos de vuelta el mismo recorrido que a la subida: Portillón Superior, luego por el contrafuerte de los portillones hasta el Portillón Inferior (mejor opción que por donde hemos subido) donde paramos a descansar disfrutando de las vistas del Aneto y su glaciar. Continuando luego hasta el Refugio de la Renclusa y por último, hasta la Besurta.

Algo más de 10 horas de salida y un desnivel interesante, de más de 1.700 m, todo ello compensado con creces por el Aneto, su glaciar, su par de agujas y las vistas desde todos ellos. Para volver.
 
Saludos desde la cima.
  

martes, 21 de marzo de 2017

Ball de Grist hasta el Ibón Negro (11-08-2016)

Después de la cresta de Bardamina nos quedamos con ganas de “vértigo” y nos liamos con las ferratas de Sacs y de Castellaso (nuestras primeras ferratas “serias”). Pero de vez en cuando hay que descansar de tanto vertigo y disfrutar de los preciosos valles que nos ofrecen Benasque y sus alrededores, asi que nos decidimos por dar una vuelta por el Ball de Grist, siguiendo la Aigüeta de la Ball y recorriendo tres tranquilos ibones: Chuncos, Negro y Patri. 
Aguas cristalinas junto al puente de la Aigüeta.
El Ball de Grist parece un valle tranquilo y aunque nos encontramos unas cuantas personas recorriéndolo,  no creo que esté masificado, de hecho estuvimos solos el buen rato de relax que nos tomamos junto al ibón Negro, algo que raramente pasa en la montaña en agosto un día de buen tiempo.
Ibón de los Chuncos. Uno de los preciosos paisajes que nos vamos a encontrar.
Fecha: 11-08-2016
Montañeros: 2
Distancia: 16,5 km
Desnivel positivo: 1.625 m
Duración (con paradas): 8 h (Incluye un largo descanso en el Ibón Negro)
Recorrido: Eriste (1.118 m) – Puente de l’Aigüeta (1.800 m) – Pleta de la Ball (2.000 m) – Cabaña de Pardines (2.200 m) - Ibón del Chuncos (2.240 m) – Ibón Negro (2.285 m) – Ibón de Patri (2.270 m). Vuelta por el mismo camino.
Dificultad: Fácil. Sendero balizado hasta la Cabaña de Pardines, donde nos adentramos en el valle a nuestra izquierda, siguiendo el cauce del desagüe del ibón hasta el ibón de Chuncos, luego sendero evidente. 
Track en wikiloc: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14459606

Aparcamos junto al pantano y cruzamos Eriste siguiendo las marcas hacia el refugio Angel Orús. Las marcas nos sacan del pueblo por la parte alta y nos mantenemos en el sendero. Mirada atrás, acabamos de salir de Eriste.
El sendero sigue (norte) entre los muros de piedra de los campos alrededor de Eriste y junto a uno de esas antiguas canalizaciones de piedra para el agua de riego. Abajo, a  nuestra derecha, quedará el rio Eriste, que apenas veremos entre la vegetación. Aprovechando un claro podemos ver el pantano de Eriste. 
El camino sale a un primer cruce. Seguimos de frente, abandonando el sendero que se dirige hacia el Angel Orús y la Espigantosa. El sendero que tomamos está indicado con hitos y marcas de pintura, pero justo en el cruce no es la opción más evidente.
En seguida el sendero comienza a subir, primero con cortas zetas entre los arboles y luego marcará una gran Z en la pedrera.
Desde los claros podemos ver el primer contrafuerte que hemos de cruzar.
En la pedrera llegamos a un nuevo cruce. A la izquierda nos vamos hacia Guayén. Nosotros seguimos hacia la derecha (Norte), subiendo hacia el contrafuerte.
Las marcas de pintura nos indican las direcciones en el cruce.
Tras encaamanos en un par de zigzags el contrafuerte aprovechamos para unas fotos del valle. Abajo Eriste y el pantano. Frente a nosotros la Selva de Conqués, a la izquierda, la zona de Cerler con Cogulla, Gallinero...
Tras una zona llana continuamos subiendo, casi siempre por un denso bosque. Se agradece la sombra.
Nos acercamos al arroyo (la Aigüeta de la Ball, a nuestra derecha) en un par de puntos, pero el sendero sigue subiendo así que a ratos nos alejamos de él.
Finalmente lo cruzamos por un puente de madera (Puente de l'Aigüeta).
Esta zona merece y mucho la pena. Pequeñas cascadas y...
...y una poza de aguas cristalinas. Invita a descansar e incluso a un baño.
Tras el puente el sendero sube entre los pinos, que poco a poco empiezan a ser más escasos, alejándose del arroyo.
De nuevo el sendero se acercará al arroyo, pasando junto a una borda en un claro.
Tras superar la cabaña el valle se estrecha. Avanzamos con el arroyo a nuestra izquiera y superado el "escalón", el valle se vuelve a abrir, ahora ya despejado y sin apenas pinos junto al arroyo. en este punto la dirección cambia, orientándose el valle hacia el Oeste.
Cascada en el estrechamiento.
Recorremos esta parte del valle por el centro, siempre cerca del arroyo, a nuestra izquierda.
En seguida desaparece el agua (o viéndolo de forma positiva, llegamos a la surgencia donde nace la Aigüeta y seguimos más allá), quedando solo las rocas en otro color para recordarnos que algunas veces el agua pasa por ahí. El sendero nos conduce a una zona llana encajonada entre las montañas, es la Pleta  de la Ball. 
Cruzamos la Pleta hacia nuestra izquierda. Un par de hitos nos señalan la continuación del sendero...
...que según lo tomamos salva una corta pendiente...
...para salir luego a una zona despejada por la que avanzamos paralelos (Oeste) al valle, sin dejar de ascender aunque ya la pendiente se suaviza.
En las cercanías de la cabaña de Pardines giramos a nuestra izquierda (Sur) abandonando el valle principal e internándonos en un nuevo valle, menos profundo y marcado. Algunos rastros de senda y las marcas dejadas por un nuevo arroyo, seco al menos cuando pasamos nosotros, nos conducirán al primer ibón del día. 
Mirada atrás. Abajo, en el centro de la foto, la Pleta de la Ball.
Cabaña de Pardines, referencia para abandonar el sendero y girar hacia el valle a nuestra izquierda.
Ibón de los Chuncos (o de Chuncos). Supongo que el nombre le viene de estar medio cubierto por juncos. Seguimos el sendero que los deja a nuestra izquierda.
Habrá que salvar una pequeña cuesta, y como siempre aprovechamos para echar una mirada desde lo alto al ibón que hemos acabado de superar.
Llegamos al ibón Negro, el más grande de los tres. Sobre él, el Tusal de las Lleras de Cecilia y la Tuca de Bocs.
Nos sentamos en la orilla, a disfrutar del sol.
Estamos solos...o casi. Unos ojos nos observan desde el agua...¿pariente de la que nos encontramos camino de la Tuca Mulleres?
Nos cuesta, pero hay que volver, aunque aún nos queda otro ibón. Recorremos el lado este del ibón y giramos volviendo hacia el norte, pasando por un pequeño collado.
Desde el colladín ya vemos el ibón de Patri. Lo pasamos dejándolo a nuestra derecha y nos dirigimos hacia su desagüe.
Bajamos siguiendo el sendero, paralelo al rastro de agua, que nos conducirá de nuevo al ibón de Chuncos.
Ibón de Chuncos. Lo pasamos ahora, por pedrera, dejándolo a nuestra izquierda y yendo a retomar, en la zona de su desagüe, el camino de subida.
Y ya solo queda desandar el camino (en la foto, cruzando en la vuelta la Pleta de la Ball) y dar por finalizada a excursión del día, buen calentamiento para el Aneto que nos tocará al día siguiente.