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lunes, 21 de febrero de 2022

Els Gegants de les 3 Nacions. Etapa 1: El Serrat – Refugio Fourcat, con ascensión al Pic de Tristaina

Julio de 2021. Volvemos a tener toda una semana para disfrutar de la montaña. Este año queremos volver al Pirineo Oriental que, con las excepciones de Carros de Foc Plus y alguna ascensión (Comaloforno, Besiberri Sud, Bessiberri Mig,...), hemos visitado muy poco. Si el año pasado nos decantamos por hacer una circular a medida, este año hemos decidido seguir algo más reglado, y entre las opciones la elegida fue Els Gegants de les 3 Nacions

Pic de Tristania, el primero de los Gigantes.

Tampoco queremos darnos una matada, así que mantenemos, con escasas variantes, el trazado original del trekking (a nosotros nos vale, cada metro de este trekking va a ser un descubrimiento para nosotros). En general son etapas cortas, donde incluso las ascensiones son opcionales, y que tienen un poco de todo: cimas, ibones, bosques, senderos poco transitados...Entre que es una circular poco conocida, que la hemos realizado en julio y que el tiempo no nos ha acompañado un par de días, la tranquilidad ha sido casi absoluta en buena parte de los tramos, volviendo a tener la montaña para nosotros solos, algo que hace mucho tiempo que no pasaba.  

Pica de Estats, el más alto de los Gigantes.

 Las etapas de Els Gegants de les 3 Nacions son:

La etapa 4, con las 6 ascensiones a tresmiles, es sin duda la etapa reina. El resto son etapas más o menos sencillas, sin excesivos kilómetros ni desniveles. En total tendremos unos 82 km y un desnivel acumulado de algo menos de 6.400 m

Vamos con la primera etapa: El Serrat – Refugio Fourcat, con ascensión al Pic de Tristaina
Fecha: 11-07-2021
Distancia: 12,13 km
Desnivel positivo:  1.403 m
Desnivel negativo: 527 m
Duración (con paradas): 6 h 30 min
Recorrido: El Serrat (1.520 m) - Pleta del Bruig (2.100 m)- Estany Primer (2.275 m) - Estanys de Tristaina (2.300 m) - Estany de Més Amunt (2.320 m) - Pic de Tristaina (2.877 m) - Étang Fourcat (2.430 m) -Refuge des Étangs Fourcat (2.445 m)
Dificultad: Fácil, siempre siguiendo sendero evidente y balizado. Trepadas fáciles (I o I+) en el acceso al pico.  
IBP Index: 132

Track en wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/els-gegants-de-les-3-nacions-etapa-1-el-serrat-refugio-fourcat-2021-07-11-79492766

Dejamos el coche en un aparcamiento de unas 50 plazas algo más abajo del Hotel El Pradet, hotel donde pasamos la noche previa. Bajamos hacia la carretera pasando entre las viviendas y, según nos acercamos a la carretera, nos encontramos una fuente perfecta para llenar las botellas. Sin duda empezamos bien. 

Iniciamos la ruta descenciendo...

...y dejando a nuestra espalda una fuente. Magnifico lugar para llenar las botellas.

Cruzamos la carretera y tomamos la calle justo en frente, que acorta la amplia curva de la carretera principal, pasando junto a la ermita de Sant Pere del Serrat. Tras unos pocos metros de descenso volvemos a aparecer en la carretera. La cruzamos para, un par de metros más abajo, tomar una pista que nos conduce hacia nuestra derecha para enseguida a cruzar por un puente el Riu de Tristaina. A nuestra izquierda, el camino que nos permitirá cerrar el círculo dentro de unos pocos días. 

Justo tras cruzar el paso de cebra de la foto, a la derecha del hotel, sale el sendero.

Primeros paso fuera del asfalto. Ahora sí, oficialmente ¡estamos de trekking!.
Indicador en el cruce. Tanto indicadores como marcas (pintura amarilla, marcas de GR,..) estarán presentes en todo el camino.  

Seguimos por nuestra derecha (Noreste), avanzando por un bonito sendero paralelo al arroyo. Al principio apenas ganamos altura, y menos mal ya que la más pequeña de las cuestas pone a prueba nuestras piernas que ya han olvidado lo que pesa una mochila para varios días.  

Tras una cuesta en el bosque que, ahora sí, nos calienta de verdad los músculos, cruzamos el río por un pequeño puente y salimos a un merendero. Lo cruzamos manteniendo dirección y encontramos una pista que seguirá paralela al río, dejándolo a nuestra izquierda. Poco a poco vamos acercándonos a la carretera, cruzándola finalmente por un pequeño túnel bajo un puente. Al salir al otro lado encontramos una pista de piedra y algunos coches aparcados. Seguimos en ascenso la pista hasta que a nuestra derecha aparece un desvío (sendero balizado) hacia los estanys de Tristaina. Lo seguimos. 

Sendero junto al arroyo...


...que tras unas subidas nos dejará en un área de pic-nic.

Área en la que nos  encontramos una curiosa escultura de madera.


Río Tristaina. El sendero discurre por la orilla de la derecha de la foto.
Paso peatonal bajo el puente.

Tras el puente, salimos a una campa que cruzamos manteniendo dirección...

...hasta alcanzar una pista por la que ascendemos. Aquellos con buena vista podrán identificar junto a la pista el indicador que marca el desvío a la derecha.

El sendero, muy transitado, nos conducirá al Estany Primer (2.275 m, 2 h 10 min), donde descansamos un rato. Tras el estany tenemos varios posibles senderos para seguir. En nuestro caso dejamos el estany a nuestra izquierda y ascendemos ligeramente para acabar unos cuantos metros por encima del Estany del Mig. Seguimos manteniéndonos en el sendero y poco a poco vamos ganado altura sobre la cubeta en la que se encuentra el Estany de Més Amunt hasta llegar a una zona llana con un cruce de caminos (2.500 m; 3 h 5 min). 

Salvando las primeras zetas. Y en cada zeta, algún montañero como referencia.
Salvadas las zetas, ascendemos en diagonal hacia el collado del centro de la foto. 

Tras el collado, frente a nosotros, aparecerá una planicie. No seguimos por ella, sino que giramos a nuestra derecha y continuamos ascendiendo
Estany Primer. Un pequeño descanso...

...y continuamos.

Estany de Més Amunt. Atrás ha quedado el Estany del Mig.
Arriba, frente a nosotros, ya tenemos a la vista el Pic de Tristaina.

Vamos ganado altura sobre el Estany de Més Amunt
Visto desde aquí, el plan es sencillo: nos dirigiremos al collado a la izquierda del Pic de Tristaina. Y después recorreremos la arista hasta la cima.

En este punto seguimos el sendero que sale hacia nuestra izquierda (Noroeste), con indicación al Estany Fourcat y Pic de Tristaina, y que asciende al collado a la izquierda del Pic de Tristaina. Los últimos metros hacia el collado, con el estany de Mes Amunt directamente bajo nosotros, se empinan bastante, pero los hemos visto peores (y los que nos quedan, sin ir más lejos en este mismo trekking). 

Vamos ganado altura hacia el collado.

Algo más lejos, el Estany del Mig y directamente bajo nosotros, el Estany de Més Amunt.

Finalmente llegamos collado (no encuentro su nombre) (2.670 m; 3 h 30 min). Y como vamos a bajar por aquí, dejamos un poco apartadas las mochilas y tiramos para la cima, ascendiendo por la cresta a nuestra derecha (Este). Una corta y fácil chimenea y un pequeño muro, evitable por la izquierda, son los dos puntos más reseñables de una fácil arista que nos deja en la cima del Pic de Tristaina (2.876 m; 4 h). A nuestros pies, los etangs Fourcat al norte y los estanys de Tristaina al sur. Los forfaits, que recogimos el día anterior junto con la camiseta, un buff y el mapa, se han quedado en la mochila (Oeste), así que este pico se queda sin picar.

Salimos al collado y nos asomamos a ver la bajada. Pero como es bastante empinada no vemos muy bien qué nos espera. Y en las fotos queda mucho mejor el Etang Fourcat, nuestro final de etapa.
 
Arista hacia la cima.
Primera zona de trepada. Sencillita y en vertical con el Estany de Més Amunt.

Continuamos por la arista, en todo momento pedregosa pero sin dificultad ni zonas expuestas.
Segunda zona de trepe...

...y últimos metros a la cima. Pic de Tristaina.
Desde la cima le echamos un vistazo a lo que hemos recorrido (Estanys del Mig y Més Amunt)...
...y a lo que nos queda por recorrer (Vistas a los Étangs Fourcats).

A falta de las marcas en el papel,y solo por si alguien lo necesita que a mi me valen los recuerdos, buenas son las fotos para atestiguar que hemos estado.
Descendemos por la misma arista de vuelta al collado, recuperamos las mochilas y nos asombramos del pedazo bajada que nos espera. Muy vertical y de tierra terriblemente suelta en su inicio, afortunadamente se modera, tanto en pendiente como en tipo de terreno, según nos acercamos a los Etangs Fourcats. Llegados a su orilla (2.430 m; 5 h) nos sentamos a descansar un rato. Desde donde estamos la bajada desde el collado parece de esas impracticables, pero sabido es que eso es difícil de valorar de lejos y, una vez más, la montaña nos sorprende.

Descendemos al collado por la misma arista de subida.

Y, ahora sí, iniciamos la vertiginosa bajada hacia el Etang Fourcat.

Una ladera empinada, de piedra suelta, que se recorre muy rápido si la afrontas en bajada como nosotros.  
Etang Fourcat

Mirada atrás. Con el Pic de Tristaina a la izquierda de la foto, el collado por el que hemos pasado es justo el punto donde comienza la subida hacia el Pic de Tristaina.

Tras remojar los pies y una corta siesta retomamos el camino. Ahora avanzamos hacia el Norte, siguiendo más o menos la orilla del lago, que quedará a nuestra derecha. La orilla se va empinando hasta que aparece una pared de granito que acaba en el lago. Una cuerda fija nos ayuda a encaramarnos en la roca. Continuamos unos 200 metros cerca de la orilla para, entre zonas de hierba, con muy buena pinta para acampar, y grandes moles de granito, alejarnos del agua camino del Reguge des Étangs Fourcat (2.445 m, 6 30 min), situado en una zona elevada en la cabecera del lago.  

Avanzamos por el sendero junto a la orilla.


Nos conduce a una zona de granito...

...que salvamos ascendiendo por la fisura. La cuerda fija siempre ayuda. 
Continuamos entre grandes canchales de granito, con el refugio ya a la vista. 
Mirada a nuestra espalda.
El refugio muy agradable, con una especie de porche en la entrada donde pasamos la tarde al sol y protegidos del viento viendo las idas y venidas de un grupo de pescadores con tres o cuatro niños los pescadores (algo y de buen tamaño ya pescaron), aunque para la hora de la cena ya se nota el fresco y se agradece que nos llamen para ir adentro.  Y luego en el refugio, como en familia. Los pescadores ocupan la parte antigua del refugio. Además de ellos, otro par de parejas y un par de montañeros solitarios nos repartimos en las habitaciones de la zona más moderna, así que tenemos una habitación para nosotros solos.

Refugio de los Etangs Fourcats...

...con su porche donde pasaremos la tarde.

La pena, nuestro desconocimiento de francés, que solo nos permite hablar con el guarda, y poco más que los “merci” y “s'il vous plait” (mal pronunciados, por supuesto) con los compañeros de mesa. Así que, acabada la cena, y mientras los pescadores sacan botellas (¿cómo han subido todo eso hasta aquí?) nosotros nos vamos al cuarto, que el viento ha ido a más, las nubes se han ido cerrando y sin estrellas que ver no hay motivo para estar pasando frío en la puerta.

Siguiente etapa: Etapa 2: Refugio Fourcat – Gîte de Marc

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Pico Cristales, desde la Sarra

La cima del Pico Cristales (o Gavizo Cristals) nos ofrece unas vistas impresionantes de todo el macizo del Balaitous y, de forma especial, de la mítica Cresta del Diablo. Llegar a esta cima y sentarte a ver evolucionar por la cresta a varias cordadas de montañeros es algo que no tiene precio, al menos para nosotros, que somos muy conscientes de que esa cresta pide un nivel técnico que no tenemos. 

Vistas al Balaitus y la Cresta del Diablo, desde la cima del Cristales.

Por ponerle un “pero”, diremos que está lejos de cualquier acceso en coche y por lo tanto cuesta llegar. Eso, unido a tener menos de 3.000 m, también la convierte en una cima más tranquila, alejada de las aglomeraciones veraniegas, aunque ya no podamos decir que es “solitaria” en verano (nosotros fuimos en septiembre y encontramos gente), todavía está cerca de serlo. 
Embalse de Respomuso. Estos paisajes justifican por si solos el paseo.
Fecha: 12-09-2020
Distancia: 24,47 km 
Desnivel positivo: 1.628 mm
Duración (ida y vuelta con paradas): 8 h 15 min
Dificultad: Fácil. Camino poco señalizado entre el Ibón de Campoplano y la última pala al Cristales
Recorrido: Presa de la Sarra – Embalse de Respomuso – Refugio de Respomuso – presa Ibón de Campoplano – Cristales/Gavizo Cristals – Collado de La Piedra de San Martín – Ibón de Campoplano- Refugio de Respomuso – Embalse de Respomuso – Presa de la Sarra. 
IBP Index: 173
Track en wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-alpinismo/2020-09-12-pico-gabizo-cristales-56794883

Son las 8:30 de la mañana de un sábado de septiembre y ya no quedan buenos sitios en La Sarra para dejar el coche. Aparcamos en el borde de la carretera, entre el bar y la central, y no soy el primero. Tampoco el último, aún llegarán muchos más montañeros.  

El recorrido de hoy hasta acercarnos al Ibón de Campoplano no presenta problemas de orientación. Va recorriendo el valle del Aguas Limpias, siguiendo la GR, hasta el embalse de Respomuso. Recorreremos gargantas estrechas, con el sendero tallado en la ladera, algunos preciosos bosques de hayas como el del Llano Cheto y tendremos ocasión de disfrutar contemplando las cascadas que forma el propio Aguas Limpias o las que descienden por las laderas, como la que baja de los ibones de Arriel. 

Iniciamos el día. El sendero, siguiendo el valle, es más que evidente. 

Llano Cheto, precioso con esta luz de la mañana.

Embalse de Respomuso. Con estas vistas siempre surge la duda ¿estuvieron por aquí los faraones?.

Llegados al embalse de Respomuso (1 h 40 min; 2.090 m), y tras la parada obligada a contemplar las pirámides que cierran el valle, nos mantenemos en la GR y faldeamos el embalse, con el embalse a nuestra derecha, pasando junto al Refugio de Respomuso y el desvío al Balaitous (1 h 55 min; 2.130 m) y continuando por la GR hacia el Ibón de Campoplano. 

Refugio de Respomuso. Esta vez no nos acercaremos, siguiendo el sendero que pasa por encima del refugio y que nos evita perder algo de cota.

Ibón de las Ranas y al fondo el embalse de Respomuso. Alrededor, pequeños ibones, roca y pinos, el Pirineo que más nos gusta.

Poco antes de iniciar la última bajada hacia la pared de la presa del ibón tomamos un desvío a nuestra izquierda (2 h 10 min; 2.155 m). Un rastro de sendero, con varias zetas en las que el sendero está reforzado con piedras nos lleva a ganar algo de altura. Frente a nosotros vemos el pasillo de hierba por el que vamos a subir hasta encaramarnos al contrafuerte. Para llegar a su inicio primero descenderemos unos metros, aunque sin llegar a la orilla del ibón. En cualquier caso, no veo claro que no sea mejor acercarse hasta el muro del embalse y abandonar es ese punto la GR. 
Desvío. Seguimos un rastro de senda que abandona el camino principal a nuestra izquierda.

Abajo, el ibón de Campoplano y los restos de la presa. Por ahí volveremos.

Frente a nosotros, en el centro de la imagen, el pasillo de hierba por el que vamos a subir, aunque primero tendremos que perder algo de cota. 

Mirada al otro lado del valle, hacia la zona del Tebarray. Por ahí pasamos hace unos meses camino de Panticosa. 

Una vez en el pasillo vamos ascendiendo por él, sin dificultad técnica ninguna. Buscamos en todo momento los pasos más cómodos, y siempre intentando no salirnos de él y mantener la dirección de ascenso (Noreste). El problema es que apenas hay rastro de paso o hitos. A veces aparece algo, pero no de forma continuada, así que tiramos de intuición para mantenernos en la ruta, y como siempre en esos casos seguro que damos alguna vuelta de más.
Comenzamos a subir. Seguimos el pasillo herboso que se abre frente a nosotros, aunque, ya metidos en él, el camino no será tan evidente.

Mirada atrás mientras nos peleamos con la pendiente.

Algo más arriba, nuevo descanso y mirada la camino recorrido. Hemos comenzado a subir más o menos del centro de la foto, a la derecha del ibón y pasando a la derecha del montículo rocoso que se ve a la derecha del ibón. 

Parece preguntarse "Y éstos ¿qué pintan aquí?".
Llega un momento en que el pasillo se va estrechando y, a la vez que pierde pendiente, comienza a predominar el granito frente a la hierba. A unos 2.400 m, vemos una estrecha canal herbosa y muy pendiente a nuestra izquierda (Norte). Decidimos ascender por la canal ya que mantener la dirección nos lleva a una zona de grandes rocas y no vemos la continuación por ellas. Según ascendemos la canal se va cerrando y aparece una gran placa de granito sobre nosotros. En vez de meternos en la placa, salimos de la canal hacia la izquierda, por una especie de cornisa, y trepando entre bloques de granito alcanzamos una zona llana en el contrafuerte. No tenemos nada claro que el camino sea por aquí, pero sobre nosotros y a nuestra derecha ya tenemos a la vista la cima del Cristales, así que no vamos mal.

Tirando de bastones en la canal. 
Recorremos ahora una zona de canchales sin demasiada pendiente (Nornoroeste). Aparecen algunos hitos que nos llevan mientras ascendemos hacia la derecha del contrafuerte, situándonos a la izquierda de la cima. Desde aquí parece lógico ascender por una zona con rastro de hierba que nos conduciría a la cresta, saliendo a la izquierda de la cima. Que parezca lógico no quiere decir que sea ese el camino que seguimos. En la ladera bajo la cima, empinada y deshecha, aparecen múltiples rastros de sendas e hitos. 
Superamos la canal y salimos al contrafuerte...

...avanzando entre canchales con la cima del Cristales ya a la vista.

Pedrera bajo la cima. Aquí encontraremos un puñado de senderos y seguro que pasa como siempre, que el mejor es el que no hemos elegido.  

Vamos tomando las que nos parecen más cómodas y finalmente en vez de a la izquierda acabamos a la derecha de la cima. Los últimos metros de ladera, y ya por ir acortando, trepamos entre los bloques para salir a la cresta. Cuando salimos a ella, unos pocos metros de cresta amplia de bloques de granito nos separan de la cima del Cristales, o Gavizo Cristals (4 h; 2.884 m). 
Llegamos a la cima del Cristales.
Por si había dudas de dónde estamos, ahí está el letrero pintado que tan de moda se ha puesto últimamente en todas las cimas.

Nos sentamos un rato en la cima y nos entretenemos con el par de cordadas que avanzan por la cresta del Diablo. Un grupo recorre las terracitas bajo la cresta que dan hacia el Este. Otro grupo, algo más adelante, trepa por unas placas que desde donde estamos parecen demasiado lisas, camino ya de la cima del Pico Soulano. No debe de ser fácil para ninguno de los dos grupos, ya que apenas avanzan.            
Vistas desde la cima. A la izquierda, Frondellas. En el centro, la Aguja Cadier y la brecha Latour. A la derecha, el Balaitous, continuando con la cresta del Diablo y un par de tresmiles que no hemos tachado, la Torre Costerillou y la Aguja Ussel. 

De nuevo Balaitous. En primer plano, la parte más cercana a nosotros de la Cresta del Diablo y a la derecha del todo, el Pico Soulano.

Mirando hacia el Este. La zona del Pico Cambales, Pico Aragón, y la derecha del collado central, la Gran Facha. Al fondo, el macizo del Vignemale.

Mirando hacia el Sur. Puntas del Pecico, Punta Zarre, Marmoleras y Piedrafita, Tebarray. Al fondo, los Infiernos.

Y hacia el Oeste, al fondo, la Partacúa, Si continuamos hacia a derecha, la zona del circo de Ip, con Escarra, Pala de Ip, Collarada...

Para el descenso la idea es acercarnos al Collado de la Piedra de San Martín. Así que para ello volvemos sobre nuestros pasos (Este), recorriendo el rozo de cresta que hemos recorrido para llegar a la cima y nos mantenemos en el contrafuerte, descendiendo (Sureste) entre grandes bloques de granito. A nuestra derecha vemos los rastros de senda en la ladera, en su zona más deshecha, pero el granito nos da confianza y descendemos a gusto por él. 
Bajamos siguiendo el contrafuerte. Decidimos descender por los grandes bloques de granito en vez de por la zona más deshecha a nuestra derecha.

Se acaba la zona deshecha. Sería posible descender hacia el ibón por el valle que se abre a la derecha. Nosotros seguiremos de frente, hacia el montículo del centro de la foto. Y de ahí a la depresión que se intuye tras él.

Vistas a la Facha según vamos bajando. 

Finalmente tenemos que abandonarlo, entrando en la zona deshecha. Seguimos los rastros de sendero para alcanzar una zona de canchales. En todo momento vemos hitos, que seguimos, lo que nos dice que este camino es bastante más transitado que el que hemos seguido en subida. Manteniendo siempre la dirección cruzaremos el inicio de una gran canal (5 h; 2.540 m) que sale a nuestra derecha y parece acabar cerca del ibón de Campoplano. Por lo que he leído también se puede bajar por ahí. Nosotros, en cambio, mantenemos dirección hacia el collado, retomando el avance por el contrafuerte y pasando enseguida al otro lado, donde tras una gran zeta obligada para salvar un cortado y muy bien marcad por los hitos, descendemos casi directamente entre canchales de granito y hierba al paso entre montañas que constituye el Collado de la Piedra de San Martín (5 h 30 min; 2.300 m). 
Mirada al camino recorrido. Prácticamente hemos bajados directos desde la cima.

Nos dirigimos al collado siguiendo los hitos, que buscan siempre los pasos más fáciles entre la roca.

Llegamos al paso. El collado de la Piedra de San Martín nos queda unos metros a la izquierda.

Como hemos salido hacia la mitad del paso, recorremos unos metros por la GR hacia Francia (Norte) para llegar al cartel del collado. La pena es que no hay vistas, el paso continúa hacia Francia sin que veamos que se abre al valle, así que volvemos hacia España. En seguida el paso se abre y aparece abajo la zona llana de Campoplano. 
Collado de la Piedra de San Martín, mirando hacia Francia. La verdad es que no son grandes vistas.
Volvemos al lado español. Abajo el ibón de Campoplano.
Nos dirigimos, siguiendo el sendero y esquivando las vacas que pastan plácidas entre los meandros del arroyo, hacia la cola del ibón, bordeándolo y dejándolo a nuestra derecha. Pasamos bajo la casa del ingeniero y bajo el muro del embalse y, en su esquina derecha, enlazamos de nuevo con la GR 11. Toca ahora desandar el camino de la mañana, descendiendo hacia Respomuso y La Sarra. 
Zona llana antes de alcanzar el ibón de Campoplano. Las vacas han quedado atrás.

Sentados junto al ibón. Aguas transparentes y un par de pirámides (el Pico Aragón, creo, y la Gran Facha) nos amenizan el descanso. 

Y se acabó la tranquilidad. Fuera del recorrido de la GR, de La Sarra a Campoplano, y quitando los que recorrían la cresta del Diablo, hemos visto a cuatro personas, y de ellos a tres los hemos visto de lejos. Y desde Campoplano hasta llegar a la cima no hemos visto a nadie. Ya quedan pocos montes así.  

    

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