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miércoles, 9 de noviembre de 2011

Aiguille du Tour (13-08-2011)

Este verano, tras intentar algún otro tresmil por los Alpes nos acercamos de nuevo al Glaciar du Tour, durante el recorrido anterior, un par de días antes, nos gusto lo que vimos, así que había que volver. En esta ocasión el objetivo es la Aiguille du Tour, un pico de algo más de 3.500 metros,  pero que por la descripción de las guías, y por lo que vimos cuando nos acercamos a la Tête Blanche creímos asequible.

El primer coscorro es la Tete Blanche, en el centro la Aiguille du Purtscheller, la Aiguille du Tour y la Aiguille du Pissoir, vistos desde el Petite Fourche. A la derecha el Plateau du Trient.

Las dos rutas básicas acceden desde el refugio de Alberto I. Una de ellas, la que implica recorrer la arista presenta un paso de III al acceder al Couloir de la Table (un gran bloque horizontal y liso en su parte superior) y de IV para escalarlo. Por mucho que la guía diga que es una de las aristas más bonitas, con estas dificultades no nos atrevemos, así que optamos por acceder por la zona más sencilla, el Col Supérieur du Tour, ruta calificada como F.

Ruta: Col de Balme - Refugio Albert I - Glaciar du Tour - Col Supérieur du Tour - Plateau du Trient- Aiguille du Tour (3.544 m). Vuelta por el mismo camino.
Fecha:13.08.2011
Montañeros:2
Dificultad: Moderado,  F según las guías (Principal dificultad: Glaciar, pendiente de acceso al Col Supérieur du Tour y pasos de II en el acceso a la cima, aunque yo diría I o I+)..
Distancia recorrida (ida):7,84 km
Desnivel acumulado (subida):1.427 m
Tiempo ida (incluyendo paradas):4 h 23 min
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2057647

El camino, hasta el inicio de la subida al "Col Supérieur du Tour", coincide totalmente con el que seguimos en la ascensión a la Tête Blanche desde el Col de Balme, así que ese trozo de camino lo tenéis descrito hace un par de entradas.

Mont Blanc y Cia desde el Col de Balme, el inicio de nuestra ruta..

La principal diferencia que nos encontramos, solo dos días después de nuestro anterior paso por la zona es el estado del glaciar. Dos días antes estaba cubierto de nieve y apenas afloraba el hielo, ahora, tras dos días de sol y calor, la parte inicial es hielo y aparecen más grietas. Aunque las grietas no son de grandes dimensiones, te hacen pensar más en el terreno que pisas. 

Aiguille de Purtschellerr desde el Galaciar du Tour. Esta zona la bordeamos hacia la canal (se intuye su inicio justo en la esquina derecha de la foto) que nos lleva al Col Supériéur du Tour 

La dirección una vez cruzadas las primeras rocas en el glaciar es Sureste, como el día anterior, hasta que volvemos a acercarnos a la muralla y queda a nuestra izquierda, orientación Este, una amplia y marcada canal de pendiente moderada al principio (aprox. 2 h 30 min) pero que va ganando en inclinación según ascendemos. Nosotros nos la encontramos con buena huella y con la nieve también en buenas condiciones, así que no hubo problema.

Acercándonos al Col Supérieur du Tour, con la huella muy marcada. La huella que se va a la derecha se dirige a la Tête Blanche 

Aspecto del Col Supérieur du Tour. Arriba habrá que volver a la roca, pero que menos, es agosto.

Según ascendemos también se va estrechando, hasta llevarnos al Col Supérieur du Tour (3.283 m, 3 h 5 min), donde será necesario abandonar la nieve y, como ya se adivina que no presenta mucha anchura, trepar con los crampones puestos por unos bloque bastante grandes hasta salir al Plateau du Trient, justo al otro lado.

Plateau du Trient. Ese paso en el centro de la roca corresponde al Col Supérieur du Tour

Retomamos la nieve y el hielo, y manteniendo la muralla a nuestra izquierda, nos dirigimos bordeando la Aiguille Purtscheller hacia el Nornoreste para luego pasar a Norte y Nornoroeste. Aunque hay que seguir subiendo, la pendiente no es excesiva, que por algo se llama "Plateau", es más bien un par de  lomas redondeadas que nos dejan debajo de la Aiguille du Tour.

Aquí nos paramos y, como no estamos solos, observamos. La rimaya ha abierto una profunda brecha hacia la izquierda de la Aiguille, sobre la rimaya vemos un collado y huellas en la nieve que salvan la rimaya  y se dirigen a ese collado.

Rimaya en la zona izquierda (sur) de la base de la Aiguille du Tour

A la derecha de la Aiguille (Norte) una canal estrecha y empinada que nos daría acceso a la arista por la que según la guía llegamos a la cima. Un grupo de alpinistas se acerca a esa canal desde la arista, caen piedras y se les oye dar indicaciones. Ese lado no parece nada fácil. Seguimos mirando, desde el collado de la izquierda una diagonal en la roca se dirige  a la arista de la derecha, parece practicable y decidimos intentarlo.

Salvamos el corte de la rimaya yendo primero hacia nuestra derecha para tomar las huellas en la nieve, después progresamos por encima del corte hacia el collado de la izquierda, salimos a la roca por una zona empinada e inestable donde nos quitamos los crampones y ascendemos con cuidado de no resbalar.

El collado sur, centro de la foto, es al quenos dirigimos. Para salvar la rimaya primero nos iremos hacia la derecha y luego avanzaremos por la nieve más arriba del corte. 

Antes de llegar al collado tomamos la diagonal que se dibuja en el centro de la Aiguille, en algún punto habrá que poner las manos y hay que pasar por una estrecha cornisa bajo un gran bloque de granito (nos encontramos en este punto con una pareja con un par de niños que bajaban, así que hubo que esperar  ya que no había sitio para todos), pero sin demasiado problema nos conduce a la arista de la derecha de la Aiguille.

Vista atrás en la cornisa que recorre la Aiguille en diagonal. Aunque estrecha en algún tramo, la roca ya da seguridad.

Bloque tumbado bajo el que pasa la cornisa.

Esta zona, la arista final, es ya de grandes bloques de granito, te exige trepar para salvarlos, pero manteniéndote hacia el lado del Plateau du Trient la trepada no es expuesta y nos deja en menos de lo que esperábamos en la Aiguille du Tour (3.544 m, 4 h 23 min).

Montañeros progresando en la cornisa.

Aspecto de la zona de la cima. Grandes bloques de magnífico granito.

Sonriendo en la cima...

...y las vistas que quedan a nuestra espalda en la anterior foto. Chardonnet, Argentiere,...Mont Blanc ¡que lujo!

La bajada la realizamos por el mismo camino. Y como siempre, hasta que no llegas al hotel no has acabado la ascensión y por tanto, no puedes relajarte.

Primero, a un grupo de franceses, en ese collado deshecho de la izquierda, Sur, de la Aguille, se le fue una piedra de buen tamaño con nosotros debajo. No paso nada, solo un buen susto, ya que al buen tamaño de la piedra hay que unir lo inestable del terreno que no nos dejaba mucho margen de maniobra.

Luego, extremando precauciones, nos encontramos con que el Col Supérieur du Tour visto desde arriba no tiene ni mucho menos la misma pinta que cuando lo estás subiendo. Los primeros pasos para acceder a la nieve desde la roca, a pesar de la huella, dan yuyu, pero bueno, para eso están los crampones ¿no?. Al final, contentos con un nuevo tresmil de los Alpes en la saca, tras pasar todo el día en manga corta y con pena de no haber hecho más.




Y unas fotos

Glaciar du Tour en su zona baja

La Aiguille du Chardonnet y el glaciar du Tour a sus pies....

...y  desde otro ángulo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Tête Blanche y Petite Fourche (10-08-11)

Tras unos cuantos años pasando parte de las vacaciones en Pirineos, este año decidimos cambiar y acercarnos a los Alpes, más que nada para ver como es aquello. Íbamos sin ascensiones o paseos preparados, la decisión fue de muy última hora, y conscientes de que nuestro escaso conocimiento de la técnica de ascensión invernal nos iba a dejar sin acceso a los grandes y con muchísima envidia.

Después de unos cuantos días de “randonne” por los alrededores de Chamonix, nuestro campo base, nos informamos y buscamos algún tresmil bonito y asequible que nos quedase cerca. Los elegidos fueron la Tête Blanche y la Aguille du Tour, desde el glaciar du Tour, y la Torre Saliere, desde el Lac du Emosson. 

A este último, que debe ser de los “poco frecuentados”, no conseguimos llegar (perdimos o equivocamos las líneas de hitos y las idas y venidas nos consumieron el tiempo y las ganas) pero los otros dos cayeron, así que vamos con el primero de ellos (y la propina del Petit Fourche que, ya que estaba al lado, también cayó )

Aiguille du Chardonnet y Glaciar du Tour

Ruta: Col de Balme - Refugio Albert I - Glaciar du Tour - Col Blanc - Tête Blanche (3.429 m) - Col Blanc - Col des Fourches - Petite Fourche (3.520 m) - Col Blanc - Refugio Albert I - Col de Balme
Fecha:10.08.2011
Montañeros:2
Dificultad: Moderado a Tête Blanche (Principal dificultad: Glaciar) y algo más difícil a Petite Fourche (al glaciar le unimos la pendiente de acceso al Col des Fourches y las trepadas ¿II? en la cresta hasta la cima)
Distancia recorrida (total):17,12 km
Desnivel acumulado (subida):1.635 m
Tiempo total (incluyendo paradas):7 h 31 min
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2057592

Una de las peculiaridades de Chamonix son los teleféricos, las telecabinas y los remontes que, también en verano, te dejan  a buena altura y te permiten un acceso más cómodo a algunos puntos singulares. Casi todos los glaciares tienen alguno funcionando para que el turista se acerque y parece ser que han puesto de moda el descenso, a pie o en bicicleta, en vez de la sufrida ascensión.
Glaciar du Tour, desde el parking

En el caso del  Glaciar du Tour, y como somos unos vagos,  cogimos primero una telecabina en el pueblo de Le Tour y según nos deja la telecabina un telesilla que nos sube al Col de Balmes, a unos 2.000 metros.
Inicio del camino en el Col de Balme. Eso del fondo es el Mont Blanc. A la izquierda, justo para salir en la foto, Les Grands Motets, los Drus y la Aiguille d'Argentiere

El primer objetivo es el Refugio de Alberto I, lo que no presentará demasiados problemas de orientación ya que si de algo hay en Chamonix son letreros indicando a donde va a parar cada sendero e incluso, cuanto se tarda a paso turista.

En cualquier caso, según salimos del telesilla un muy marcado sendero queda a nuestra derecha y asciende suavemente por la ladera. Las vistas del valle de Chamonix, de la Aiguille Verte y del Mont Blanc merecen la pena.  
En el centro de la foto, en una pequeña explanada se adivina la estación del telesilla. El camino ya recorrido es la traza que faldea a la derecha de la foto.

Pasamos junto a un pequeño lago (que no vemos si no nos acercamos siguiendo el desagüe del mismo), sobrepasamos el cruce del sendero que sube de Charamillon (donde nos dejó la primera telecabina), remontamos un par de zigzags en la ladera (el desnivel tiene que estar en algún lado y hasta aquí ha sido muy suave).
Vistas de las Aiguilles Rouges desde el camino de subida al refugio Albert I

Atravesamos en descenso un par de pasos con barandilla en la roca y seguimos descendiendo para llegar a la morrena del glaciar du Tour por la que ascenderemos paralelos a la lengua del glaciar hasta el refugio (2.700 m; 1 h 30 min).
Vista atrás al camino que nos deja en la morrena.

Esa "S" o "serpiente" que se marca en la zona de rocas es la morrena por la que subiremos al refugio, situado justo donde termina la S, aunque en la foto apenas se aprecia. A la izda de la foto, la preciosa Aiguille du Chardonnet.

De nuevo las vistas merecen el camino, la Aiguille du Chardonnet y los bloques azules del Glaciar du Tour componen una preciosa instantánea que justifica con creces el paseo, y así lo entienden los numerosos turistas que visitan la zona.
Glaciar du Tour y la Aiguille du Chardonnet, preciosas vistas...
...que evidentemente no somos los primeros en descubrir. Así de concurrida estaba la morrena cuando pasamos por la tarde.

Pasamos tras el refugio en busca de una zona de canchales donde una línea de hitos discurre paralela al glaciar y nos deja en una pequeña explanada cubierta de pequeñas rocas donde sin darnos cuenta ya estamos pisando el hielo. Aquí nos ponemos los crampones comenzamos a adentrarnos en el Glaciar du Tour (2.800 m; 1 h 45 min).
Refugio Albert I

Una marcada huella, dejada por los que estaban en el refugio y han salido a una hora más normal, no como nosotros, nos indica claramente el camino. Hay que reconocer que en ese sentido hemos tenido suerte, las nevadas caídas los últimos días han dejado el glaciar cubierto de una capa de nieve fresca donde la huella es claramente visible, incluso en sus cotas más bajas donde un par de días más tarde solo habrá hielo y costará más decidir la traza adecuada.

En general ascenderemos por el glaciar hacia el Sureste, hasta que para acceder a la última loma giramos algo hacia el Sur y luego, siguiendo esa loma y con el Col Blanc ya a la vista, la dirección pasa a ser Este e incluso Noreste.

Pero vamos por partes. Primero, nada más ponernos los crampones, subimos hacia el este en diagonal por el glaciar, con alguna grieta en esta zona, hacia unas rocas que afloran entre el hielo frente a nosotros. Las cruzamos sin quitarnos los crampones ya que son solo cuatro o cinco metros y las vamos bordeando retomando la dirección sureste.

Ascendemos en diagonal hacia la derecha cruzando las tres líneas de roca del centro de la foto. Las dos primeras son roca suelta, en algunos casos sobre el hielo.

Justo pasada la tercera línea de rocas. Aquí, excepto en pequeñas grietas, dejamos de ver el hielo.

La pendiente se suaviza y en seguida dejamos a nuestra izquierda la muralla y vamos girando hacia el sureste, para que quede la aguja de Chardonnet casi frente a nosotros, mientras seguimos ascendiendo.
Vista muy general del recorrido. Pasamos cerca de los contrafuertes rocosos del centro de la foto y giramos a la derecha para seguir ascendiendo la tendida pendiente hasta salir de la foto por la derecha.  Alcanzada la nueva pendiente volvemos a continuar subiendo hacia la izquierda

Alcanzada la loma volvemos a girar al Este, manteniendo durante un rato la cota, y acercándonos a las estribaciones de la Aiguille du Tour y pasando cerca de la parte baja de la canal du Tour, la cual quedará a nuestra izquierda.
Vista atrás. El glaciar también estaba bastante concurrido, aunque no son los mismos que en la morrena, estos en general iban  bien equipados.

Inicio de la Canal Superior du Tour que nos daría acceso al Plateau du Trient. La dejaremos a nuestra izquierda

Aquí el camino gira hacia el Sur (la Aiguille du Chardonnet a nuestra derecha) para subir una nueva loma. Alcanzada ésta, giramos hacia el este y seguimos ascendiendo en busca de un amplio collado, Col Blanc, cubierto de nieve (cuidado con las cornisas).
Daba gusto avanzar por el glaciar. Las pendientes eran relativamente suaves, no se apreciaban grietas y la nieve caída los díasa anteriores lo había dejado de un blanco casi inmaculado

El pequeño  montón de rocas que, a la izquierda del collado (Noreste), levanta apenas unos metros del glaciar es la Tête Blanche. Sin quitarnos los crampones pasamos por los bloques que la forman y llegamos a la cima (Tête Blanche, 3.429 m, 3h 40 min).
Tête Blanche, en el centro de la foto tomada desde el Petite Fourche. Apenas unos metros de roca separan la cima de la Tête del glaciar. La cara que da al Plateau du Trient no tiene nada que ver.  En segundo plano, dominando la foto, la Aiguille du Tour, objetivo marcado para un par de días después.

Las vistas son impresionantes, pero el glaciar ha sido fácil, no había grietas y las pendientes eran suaves. Además, del glaciar a la cima no hay nada, apenas unos metros, así que nos hemos quedado con ganas de más.

Mientras comemos algo y sacamos fotos nos planteamos otros objetivos. La Aiguille du Tour, la otra posible opción que barajamos el día anterior, queda lejos y no tenemos claro si podríamos acceder fácilmente al Plateau du Trient desde donde estamos, pero justo al otro lado del collado vemos a un grupo de unos cuatro montañeros subir a un pico, es el Petite Fourche. Desde la Tête los vemos subir por una buena pendiente de nieve, aunque corta, que acaba en un collado y luego progresar por la cresta. La pregunta es ¿lo intentamos? y la respuesta, claro está, fue “vamos allá”.
Petite Fourche desde la Tête Blanche. El camino de subida claramente marcado en la nieve.

Volvemos al glaciar y avanzamos paralelos al Col Blanc (Sur, Sureste), aunque alejados de su borde. Cuando llegamos el grupo de montañeros ya está descendiendo la pendiente de nieve, así que esperamos abajo a que nos dejen libre la huella.

Subimos por la pendiente, con algún zigzag, hasta asomar al otro lado en el Col des Fourches, y en mixto progresamos por la cresta (a la izquierda de la pendiente de subida, Este) por grandes bloques de granito, utilizando también las manos.
Subiendo la pendiente nevada.

Pronto nos quitamos los crampones, la roca estaba muy limpia, y además como la cresta se vuelve más aérea, la bota nos daba más seguridad.  Un pequeño paso de esos de caballito o bavaresa, evitable unos metros más abajo en una zona donde se acumulaba la nieve y no quisimos pisar, una pequeña trepada (2-3 metros por un magnífico granito) y ya estamos en la cima del Petite Fourche (3.520 m, 4h 40 min). Nuestro segundo monte de más de 3.500 (el primero fue el Teide, pero no tienen nada que ver). 
Por aquí hay que pasar...
..aunque éste paso puede que pisando nieve podríamos haberlo evitado, pero el magnífico granito invitaba a trepar

En la cima. Eso de ahí atrás es la Aiguille d'Argentiere.

La vuelta por el mismo camino, además hay que recoger los crampones, extremando la precaución en la pendiente nevada de acceso al Petite Fourche.

Una vez ya en el glaciar, con el magnífico sol que luce y calienta como si esto no fuesen Alpes, la nieve caída el día anterior está ya como sopa y han aparecido infinitos regueros de agua así como alguna que otra pequeña grieta que esta mañana no vimos.

En cualquier caso, el descenso sigue el mismo camino de subida, si acaso con pequeños desvíos en función del agua o las grietas y en muy poco tiempo nos deja en la explanada al borde del glaciar donde nos quitamos los crampones y aprovechamos para comer y beber.

Después de esta parada, nos entran las prisas, y  tiramos ya para el Col de Balme, que el último telesilla era a eso de las 17:15 y no queríamos perderlo, aunque viendo que íbamos  bien de tiempo, la verdad es que aprovechamos para sacar fotos y fotos del glaciar, y aun y todo a eso de las 16: 30 ya estábamos montando.

Como disfrutamos en el glaciar (suave, sin apenas hielo aflorando y casi sin grietas) decidimos volver por aquí otro día, objetivo la Aiguille du Tour, pero eso si, por su camino fácil. Si puedo será la siguiente descripción. 

Os dejo el mapa, la altimetría y algunas fotos.





Aiguille du Chardonnet y Glaciar du Tour

Glaciar du Tour en su parte baja. Afortunadamente por aquí no hay que pasar.

Glaciar du Tour en su parte baja. En un día soleado como el que tuvimos, precioso para sacas fotos

Mont Blanc desde el Col de Balme

Huellas de paso en el Glaciar du Tour

Aiguille d'Argentiere